Reducir las muertes por cáncer colorrectal ofreciendo opciones para mejorar la participación en los programas de detección es uno de los principales objetivos de las nuevas directrices, recientemente publicadas por la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS). Esta iniciativa refleja los avances en la detección de la enfermedad y un cambio …
Reducir las muertes por cáncer colorrectal ofreciendo opciones para mejorar la participación en los programas de detección es uno de los principales objetivos de las nuevas directrices, recientemente publicadas por la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS). Esta iniciativa refleja los avances en la detección de la enfermedad y un cambio fundamental en la estrategia de salud pública para ampliar las opciones de detección y reducir las barreras de acceso.
El panorama de la detección del cáncer colorrectal ha cambiado desde la última publicación de las directrices de la ACS, de ahí que los principales cambios hacen hincapié en las analíticas basadas en sangre y en las pruebas de heces que pueden realizarse en el domicilio.
Asimismo, las nuevas recomendaciones reafirman que los adultos con riesgo promedio deben comenzar a realizarse pruebas de detección de cáncer colorrectal a los 45 años y continuar hasta los 75 años para aquellos con una esperanza de vida superior a 10 años, dadas las tendencias actuales de casos entre la población adulta más joven.
Ampliar las opciones de detección y reducir las barreras de acceso al diagnóstico de esta patología cancerosa es uno de los objetivos de esta actualización. La ACS enfatiza que ofrecer múltiples opciones de detección recomendadas fomenta la elección informada del paciente y puede mejorar la participación, ya que la prueba de detección más eficaz es la que el paciente completa.
«Debemos hacer mayor hincapié en el cáncer colorrectal como una enfermedad altamente prevenible, además de tratable», afirmó el Dr. Robert Smith , vicepresidente sénior de ciencia de detección temprana del cáncer en la Sociedad Americana contra el Cáncer y autor principal del informe. «Al ofrecer más herramientas de detección en la actualización de nuestras directrices, más adultos elegibles podrán participar en pruebas de detección de cáncer colorrectal que pueden salvar vidas, lo que ayudará a reducir la brecha en la detección y a identificar más casos de cáncer en una etapa temprana y tratable», agregó.
Método de referencia
La colonoscopia se mantiene como el método de referencia para la detección del cáncer colorrectal. Sin embargo, para ofrecer alternativas, la guía de detección actualizada incluye otro tipo de pruebas como análisis de heces con múltiples objetivos (mt-s); pruebas basadas en la sangre; pruebas de heces en el domicilio; y colonografía por tomografía computarizada.
Por otra parte, los autores insisten en que las personas con un riesgo elevado o aumentado de padecer cáncer colorrectal podrían necesitar comenzar a someterse a pruebas de detección de cáncer colorrectal antes de los 45 años, realizarse pruebas con mayor frecuencia y/o hacerse pruebas específicas, mientras que los mayores de 85 años ya no deberían someterse a pruebas de detección de cáncer colorrectal.
«Independientemente de la prueba que elija, lo más importante es hacerse la prueba de detección», remarcó el Dr. William Dahut , director científico de la Sociedad Americana contra el Cáncer. «Estos cambios se presentan para ampliar el arsenal de pruebas de detección del cáncer colorrectal y ayudar a garantizar que la atención preventiva del cáncer esté disponible para toda la población».
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