Lo que empezó en febrero como un repunte moderado empieza a traducirse en cifras concretas para el bolsillo de los hipotecados. Tras tres meses consecutivos … al alza, el euríbor cierra mayo en el 2,806%, su nivel más alto desde septiembre de 2024. El origen de esta tendencia hay que buscarla en la guerra de Oriente Medio. La prolongación del conflicto y las tensiones energéticas en torno al estrecho de Ormuz han disparado el precio del barril de petróleo y el gas, reavivando las expectativas de una subida de la inflación en la Eurozona.
El mercado descuenta ya nuevas subidas de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) a partir de junio y quien revise su préstamo variable anualmente puede llevarse alguna sorpresa. Según los cálculos de Roams, este incremento puede alcanzar los 56 euros al mes más al año, lo que en doce meses puede superar los 673 euros sobre una hipoteca media de 150.00 euros a 25 años con diferencia de euríbor más un punto. «Mientras la presión energética siga presente, al euríbor le va a costar bajar de forma clara», señala Pablo Vega, experto en finanzas de Roams.
Desde RN Tu Solución Hipotecaria no ven todavía un nuevo ciclo alcista estructural, pero sí advierten de que el índice podría acercarse o superar puntualmente el 3% en verano si la inflación persiste y el BCE mantiene un tono restrictivo. El propio Banco Central ha publicado recientemente un documento alertando de los riesgos derivados de los llamados ‘shocks geoeconómicos’ y las interrupciones del suministro energético.
Más allá de junio, el panorama monetario de la eurozona es algo más difuso. «Si los precios del petróleo se mantienen por encima de los 90 dólares por barril de forma continuada, es probable que haya una segunda subida de tipos en la zona euro y, por lo tanto, que el euríbor a 12 meses se mantenga en niveles similares o ligeramente más altos a los actuales», prevé Diego Barnuevo, analista de mercados de Ebury.
Impacto de la guerra
La presión alcanza también al mercado de hipotecas fijas. Una de cada tres ha subido de precio desde el inicio del conflicto, con incrementos medios de 0,30 puntos porcentuales, según datos de Roams. No es una subida generalizada —el 66,7% de la oferta mantiene condiciones—, pero las entidades que han movido precio lo han hecho con contundencia, anticipando un entorno de financiación más exigente para quienes contraten en los próximos meses.
El mayor riesgo, según Gulias, se concentra en las hipotecas mixtas firmadas hace tres o cinco años que ahora entran en su fase variable. Para esos casos recomienda revisar las condiciones o plantearse el paso a tipo fijo. Con todo, pide no dramatizar: muchas familias ya hicieron ese cambio tras la guerra de Ucrania -lo que explica la caída en la modificación de las condiciones de una hipoteca ya existente sin cambiar de entidad-, según los últimos datos del INE, mientras que en hipotecas con muchos años de antigüedad el impacto de la subida se limita a entre diez y treinta euros mensuales.