Los nombres del creador de Snatch: Cerdos y Diamantes y de todo un Superman debería haber tenido otros resultados. Sin embargo, El ministerio de la guerra sucia, dirigida por Guy Ritchie y protagonizada por Henry Cavill, fue un fracaso en taquilla. Uno, de hecho, estrepitoso: y esa ha sido su reputación hasta que Prime Video la ha lanzado a los cielos.

En los Estados Unidos, se ha convertido en la película más vista de las últimas semanas. Los motivos ante tal resurrección pueden ser múltiples: la sed que hay ante la próxima temporada de la serie de Guy Ritchie, Tierra de mafiosos; o que también actúa Alan Ritchson, quizá el Reacher más popular de todos gracias a su propia ficción serializada.

En España, El ministerio de la guerra sucia también puede verse en Prime Video. El largometraje tiene una duración exacta de 120 minutos, esto es, dos horas del humor negro y violento de Guy Ritchie. Y para los curiosos, la película es la (extremadamente) libre adaptación de una operación militar real.

¿De qué trata ‘El ministerio de la guerra sucia’?

¿Recuerdas la trama de Malditos Bastardos protagonizada por Brad Pitt? Pues de eso trata El ministerio de la guerra sucia. Gracias por la atención.

Bueno, de eso, y de la Operación Postmaster, en la que Reino Unido decidió patrullar las aguas de Guinea Ecuatorial (entonces, territorio español y, por tanto, neutral) para interceptar barcos italianos y alemanes. Guy Ritchie parte de este contexto histórico para, en pocas palabras, contar la historia de unos militares ingleses que se infiltran en área nazi para ejecutar a los agentes enemigos. Todo ello, trufado de un humor negro que, de nuevo, impide no pensar en Malditos Bastardos.

Parte de El ministerio de la guerra sucia se rodó en España, concretamente en Santa Cruz de Tenerife, además de en Reino Unido y Turquía. La película, como decíamos, apenas recaudó la mitad de su presupuesto (estimado en unos 60 millones de dólares), pero ha sabido gozar de una exitosa segunda vida gracias al streaming. Este fenómeno, el de pinchar en hueso en la gran pantalla y triunfar al aterrizar en la pequeña pantalla, es cada vez más común, de forma que eso de «esta película no la vio nadie» es, hoy día, una frase que puede envejecer muy mal.