En un momento en el que las tensiones entre Rusia y Occidente han vuelto a instalar la lógica de bloques en la conversación internacional, resulta inevitable mirar hacia atrás y comprobar cómo la ficción lleva años anticipando ciertos fantasmas del presente. ‘Para toda la humanidad’ … convirtió la Guerra Fría en una herida abierta que nunca terminó de cerrarse, imaginando un mundo en el que la Unión Soviética llegaba primero a la Luna y obligaba a Estados Unidos a responder con una carrera espacial todavía más agresiva. Lo que en sus primeras temporadas parecía una ucronía sobre cohetes y astronautas adquiere ahora una resonancia actual y cobra sentido con ‘Ciudad de las estrellas’, el nuevo spin-off de Apple TV+ creado por Ben Nedivi, Matt Wolpert y Ronald D. Moore, una serie que cambia la perspectiva para mirar directamente hacia Moscú y descubrir qué ocurría al otro lado del Telón de Acero mientras el mundo observaba el espacio.
La nueva ficción se sitúa en el instante clave de este universo alternativo: el momento en el que la Unión Soviética se convierte en la primera potencia en llevar un hombre a la Luna. Pero lejos del triunfalismo heroico de las clásicas historias espaciales, ‘Ciudad de las estrellas’ adopta el tono de un thriller paranoico donde el espionaje, la vigilancia y la presión política forman parte del día a día de cosmonautas, ingenieros y oficiales de inteligencia. La serie explora esta vez cómo funcionaba la maquinaria soviética desde dentro, mostrando el peso del control estatal sobre cada decisión y el enorme sacrificio personal que implicaba participar en la carrera espacial. Es una mirada desde detrás del Telón de Acero aunque más allá de contar una misión espacial, la serie revela el precio humano de vivir en un sistema donde cada avance científico estaba inevitablemente ligado al poder político.
Aunque comparte universo con ‘Para toda la humanidad’, el nuevo spin-off busca diferenciarse claramente en tono y atmósfera. Los creadores han insistido en que querían alejarse de la sensación de aventura épica de la serie original para acercarse más al suspense político y a las historias de espionaje. De hecho, una de las claves de la producción será el papel de los servicios secretos soviéticos dentro del programa espacial, un elemento históricamente muy presente en la URSS y que aquí se convierte en parte central del relato.
A sus creadores les parecía interesante cómo la propia existencia de ‘Ciudad de las estrellas’ nace de una curiosidad que fue creciendo dentro de ‘Para toda la humanidad’: cuanto más avanzaba la serie principal, más atractivo resultaba descubrir qué estaba pasando en la vida de esos personajes soviéticos que siempre aparecían observados desde la distancia. Ese cambio de mirada es precisamente lo que promete convertir al spin-off en algo más que una expansión de franquicia. Porque si ‘Para toda la humanidad’ utilizaba la conquista espacial para imaginar cómo habría cambiado el mundo tras una derrota estadounidense, ‘Ciudad de las estrellas’ pretende ahora acercarse a quienes sostuvieron ese triunfo desde la sombra, científicos, cosmonautas y espías atrapados en un sistema donde conquistar la Luna podía significar también perder parte de su propia vida.
