Primera vez en la Historia del Cine de Terror (si no me equivoco) que invocamos a San Cristóbal para pedirle ayuda y protección. Contra un … ser maligno que provoca pánico, muerte y horror entre los conductores que circulan por carreteras secundarias. Y haciéndolo mayormente de noche, no saben leer las señales que otros viajeros dejaron y, a más de más, se les ocurre parar en mitad de una curva o al borde del bosque oscuro.

En cuanto cometes esa equivocación ‘el pasajero’ entra en tu coche. Estás muerto. Ya puedes olvidarte de ‘Nomadland’ de Chloé Zhao. Por muchos Oscars que consiguiera, por mucho que Chloé haya sido jurado en Cannes. Esto es la cara oculta de la vida en autocaravana. Aquí, quien acampa no toma riesgos y si los toma acaba con la cabeza desencajada del cuello. Punto.

Resumiendo, un placer haber añadido un protector más al armamento de reliquias, cruces, exvotos, cuchillos y amuletos que solemos llevar en los bolsillos cuando vamos a proyecciones de espanto puro. Espanto puro y sin tonterías. Como el de esta suculenta película dirigida por uno de los nuestros, el noruego André Øvredal.

Funciona brutal, le da tiempo para homenajear a ‘Vacaciones en Roma’ (¡eso es una puesta en escena, eso!), no levanta el pie del acelerador, te mete el susto hasta la rabadilla, no relaja la tensión en ningún momento y está interpretada por mestizos de sangre y alma a quienes acompaña Melissa Leo. Ella, que estuvo en ’21 gramos’ . Además, en su departamento de arte encontramos a una artesana afincada en Seattle llamada… Christina Burubeltz.

Suficientes motivos para echarle una visual a esta peli. Pero antes recemos: ‘Danos, San Cristóbal, mano firme al volante y mirada vigilante en la carretera’.