El Pirineo aragonés ha vuelto a demostrar su idilio con el deporte de dos ruedas. La primera edición del Villanúa Bike Festival (VBF) se cerró este domingo por todo lo alto proclamando a Iker Agüero como el primer campeón absoluto y rey del All Mountain. Ha sido un fin de semana marcado por las altas temperaturas , la exigencia física y un ambiente festivo impecable que ha contagiado tanto a los participantes como a los vecinos y visitantes.

La jornada dominical amaneció con la tensión propia de las grandes citas. Tras el prólogo del sábado con la disputa del Downcountry, los cerca de cuarenta corredores inscritos se concentraron a primera hora de la mañana para afrontar el plato fuerte: el descenso Super-D. Una de las grandes peculiaridades del reglamento obligó a los ciclistas a ascender por sus propios medios, antes de las 10:30 horas, hasta la línea de salida ubicada en el refugio de La Trapa. Además, el desafío añadía un extra de dureza, ya que debían competir utilizando exactamente la misma bicicleta del día anterior.

Con la imponente silueta de Collarada como testigo de excepción, se dio inicio a un vertiginoso descenso de nueve kilómetros cronometrados hasta la meta. Las salidas, escalonadas cada dos minutos, se realizaron en orden inverso a la clasificación provisional, dejando la máxima emoción para el final. El trazado, un técnico y rápido recorrido compuesto por un 90% de sendero, un 5% de pista y un 5% de tramo urbano, ya era conocido por los riders, lo que permitió exprimir los cronómetros al máximo.

En el apartado puramente competitivo, Iván Tronko paró el reloj en un espectacular 23:42, siendo el más rápido en la modalidad de bicicletas eléctricas (E-bike). Por su parte, en la categoría de bicicleta convencional, el mejor tiempo del descenso lo firmó Xabi Kortabarría, cruzando la meta en 25:53. El director técnico de la prueba, Guillermo Bogas, destacó la notable mejoría generalizada: «Hoy les ha tocado salir frescos y eso también se ha notado en su nivel. Todos han mejorado los tiempos de ayer con creces».

Sin embargo, el Villanúa Bike Festival no buscaba solo al más rápido en una bajada, sino al ciclista más completo y polivalente. Tras el cómputo global de los dos días de competición, la regularidad de Iker Agüero, habitual de los circuitos vasco y navarro de enduro, le valió el triunfo absoluto. El podio de honor de la general lo completaron Sergio Casado Carrasco y Álvaro Moya Jaén, segundo y tercero respectivamente , mientras que Ignacio Miravalles Romero se alzó con la victoria general en la división de bicicleta convencional.

«Los recorridos estaban muy mimados al detalle, y hay que agradecer a la organización su gran trabajo. La gente ha estado muy volcada en todo momento», declaraba un exhausto pero satisfecho Agüero tras recibir el trofeo de campeón.

Desde el Ayuntamiento de Villanúa la valoración es de absoluto éxito para este formato pionero en el panorama nacional. El alcalde de la localidad, Luis Terrén, no ocultó su satisfacción al término del evento: «Era una apuesta muy importante, y llevábamos varios años detrás del impulso de una jornada dedicada a la bicicleta en Villanúa. La carrera se ha desarrollado perfecta». Asimismo, Terrén confirmó que el consistorio ya trabaja en la próxima edición con el firme objetivo de consolidar la cita en el calendario nacional.

En los mismos términos se expresó Luis Poch, gerente de Turismo Villanúa, quien alabó el «tremendo esfuerzo de coordinación de la brigada y los voluntarios» durante los meses previos para sacar adelante un fin de semana de encuentro que reafirma la apuesta del municipio por la fusión entre el deporte de montaña y la innovación organizativa. El Villanúa Bike Festival cierra sus puertas, pero deja el listón muy alto para el próximo año.