Si Hollywood es la meca del cine, Laika es el Hollywood del cine de animación en stop-motion. La compañía más importante del mundo en su sector lleva nada menos que cuatro años cociendo a fuego lento una de las películas más esperadas de este 2026: Wildwood. Y en el corazón mismo del estudio, un mallorquín, Guillem Ignasi Bauzà Cabot, que como él mismo cuenta estaba «en el momento y el lugar adecuado».


‘Wildwood’ es una de las películas más esperadas del año.

El isleño, que acaba de regresar a Mallorca tras una breve estancia en el Reino Unido trabajando en la nueva cinta de La Oveja Shaun, habla de sus cuatro años en Portland, Estados Unidos, como una experiencia prácticamente única y de la que ha «salido siendo infinitamente mucho mejor animador que cuando entré, porque cuatro años en cualquier película es un aprendizaje, pero en Laika es el pico a nivel de detalle».

Y lo del detalle no es ninguna exageración. Si en una película ‘normal’ de animación por stop-motion uno puede mover algunas articulaciones de un caballo, por poner un ejemplo, «en Laike puedes mover los labios, las orejas, los ojos, las cejas, cada articulación se puede mover, de la pata a la cabeza». La filosofía en Laika es, pues, muy básica, pero por ello ardua: «Si se puede mover, se tiene que mover».

El resultado son películas de una exquisitez de movimiento y una fluidez en su dinamismo espectacular.Ya lo hemos visto en otros títulos del estudio como Los mundos de Coraline, Kubo y las dos cuerdas mágicas, El alucinante mundo de Norman o La novia cadáver, por mencionar unas cuantas.


Un detalle del tráiler de la película que ya se puede ver en el perfil de Youtube de la compañía.

Y es que Wildwood es, posiblemente, una de esas películas que son de poner toda la carne en el asador. Con unos 15 años desde el inicio del desarrollo del filme, la apuesta por parte de Laika es total, y su reciente tráiler no ha hecho más que despertar las ganas de ver cuanto antes los resultados finales.

Sobre su propio trabajo en el filme, Guillem detalla que en el tráiler se puede ver ya alguna cosilla, pero habrá que esperar a octubre, cuando se estrene la cinta, para poder verlo en todo su esplendor. Ha animado a varios personajes, encariñándose con algunos, porque, al final, «pasas mucho tiempo con ellos y cuando tienes alguna escena final puede ser muy emocionante», confiesa el mallorquín. Para los más curiosos, que tengan los ojos puestos sobre los coyotes o «el águila, uno de los muñecos más deseados por todos y que solo animamos tres personas. Aunque yo solo animara el pie», comenta divertido el isleño.

Expectativas

La experiencia del mallorquín ha sido inmejorable y, además, es una puerta de entrada al mundo del stop-motion de un nivel gigantesco, porque «el nivel de exigencia era alto e iba subiendo y subiendo». Se trata de la primera división del sector y de la que es probablemente la película con mayor presupuesto de la historia del género.


Otro detalle del tráiler de la película.

Y dentro de todo, Guillem se muestra muy orgulloso de un diminuto muñeco al que le tocó animar del que «no se esperaba nada», pero «al que le he dado vida y al final está en un trozo importante de la película» precisamente porque su trabajo demostró que el personaje daba más de sí.