El viaje apostólico del Papa León XIV a España protagoniza la semana en la Comunidad de Madrid, pero ni siquiera un hecho así ha servido para abrir una tregua política en la batalla sin cuartel que se libra en esta región. Mientras Isabel Díaz Ayuso … se encontraba en Roma, en una audiencia privada con Su Santidad, y apelaba a guardar por unos días las diferencias, en la Asamblea de Madrid la izquierda atacaba a la presidenta incluso por sus creencias religiosas, y Vox volvía a marcar distancias con el PP por la inmigración.
Los mensajes de Ayuso y de Vox, en este caso, han chocado con fuerza, uno desde Roma y otro en Vallecas, tras la Junta de Portavoces en la Asamblea. Mientras la presidenta regional, después de la audiencia privada con el Papa, se refería a la llegada de inmigrantes como una «bendición» para Madrid, la portavoz parlamentaria de Vox avisaba de forma tajante que aquí «no cabe nadie más» e insistía en defender la «prioridad nacional» en servicios como la sanidad pública.
En declaraciones a los medios tras la audiencia en el Vaticano, Ayuso ha explicado que había trasladado a Su Santidad algunas preocupaciones acerca de los jóvenes especialmente, pero también le había transmitido asuntos como la integración de Madrid, la Hispanidad, y «el saber que somos un lugar que celebra que ciudadanos de tanto rincones vengan a vivir ahora como nunca». «Eso es para nosotros la bendición de Madrid», ha remarcado.
La portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino, ha puesto el foco en los disturbios que se produjeron en París este fin de semana, tras la final de la Champions, y los ha relacionado directamente con la inmigración: «Nos tienen que hacer reflexionar como sociedad. El caos que hemos visto en París tras la final de la Champions no es una anécdota, es una advertencia más del resultado de un modelo de fronteras abiertas que lleva décadas imponiéndose en Francia y que lamentablemente están impulsado muchos dirigentes políticos aquí en nuestro país».
«Coches quemados, saqueos, centenares de detenidos, policías heridos y barrios enteros tomados por hordas de violentos. Hasta muertos. Y los protagonistas, los de siempre», ha denunciado. «Esto ocurre cuando durante años se renuncia al orden, se diluye la identidad nacional y se sustituye el sentido común y se sustituye por un multilateralismo sin límites, como está ocurriendo en nuestro país»
La portavoz de Vox ha cargado contra Ayuso por defender la idea de que en Madrid «caben todos los acentos»: «Algunos pretenden vendernos en Madrid el mismo modelo, bajo el eslogan de que en Madrid caben todos los acentos. Un modelo que Ayuso dice que quiere exportar al resto de España. Ayuso también ha dicho que quiere meter a un millón más de inmigrantes en la región en los próximos años». «En Madrid no cabe nadie más», ha advertido después dos veces de manera tajante, al hablar del problema de la vivienda en Madrid.
En la izquierda también han empezado la semana con ataques a Ayuso, esta vez por su audiencia con el Papa e incluso por sus creencias religiosas: «Ayuso es una gran mentira. No era practicante hasta hace poco y ahora pretende venderse como una cristiana bondadosa, pero sus actos la delatan. Es una farisea de proporciones bíblicas», ha afirmado la portavoz del PSOE, Mar Espinar.
«Empezamos una semana más con la presidenta fuera de la Comunidad de Madrid, aunque esta vez no ha ido demasiado lejos, y a un viaje mucho más justificable que otros», ha señalado Espinar. «No tengo muy claro lo que va a contar al Santo Padre, más allá que quiera confesar que sus acciones están en las antípodas de lo que predica la Iglesia Católica. Tampoco creo que se decante por confesarse, porque para que esa confesión tenga efectividad, debería haber arrepentimiento y espíritu de enmienda».
También la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, se ha referido a la audiencia de Ayuso con el Papa, tras su «fracaso en su intento de boicotear» la regularización masiva de inmigrantes: «Ojalá se le pegue algo de los valores cristianos de la misericordia y la dignidad de todos los seres humanos, que predice el Papa».
