ACB – cuartos – jornada 1
UCAM Murcia
Barça
El Barcelona, un equipo en crisis, con el entrenador saliendo ya por la puerta y el club pensando más en la próxima temporada que en la actual, demostró que es un rival al que nunca conviene menospreciar. El conjunto de Xavi Pascual lo demostró en el primer partido de los playoffs con un triunfo muy solvente ante el UCAM Murcia, que cayó en el Palacio de los Deportes (68-91), donde solo había perdido dos veces este curso. El conjunto azulgrana abrió una gran brecha en el segundo cuarto, liderado por Darío Brizuela, y ya no dejó reaccionar a los de Sito Alonso. El Barça puede sentenciar la eliminatoria el jueves en el Palau.
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Sito Alonso se marchó al descanso echando humo. El UCAM Murcia parecía un juguete en manos del renacido Barça, que llegaba al intermedio con una ventaja cómoda e inesperada (30-46) en una cancha en la que pocos rivales han hincado el diente. No funcionaba un equipo que ha sido una de las sensaciones de la temporada frente a otro que ha decepcionado. El conjunto anfitrión entró con buen pie (10-5), pero en cuanto Xavi Pascual introdujo nuevas piezas en el tablero, los azulgranas despegaron con fuerza. Satoransky le tomó la temperatura al partido, Vesely enriquecía al grupo, Clyburn hacía una gran defensa ante DeJulius y, por encima de todos, despertó un Darío Brizuela imperial. El jugador donostiarra, más productivo que Kevin Punter, arrasó en el segundo cuarto con 16 puntos y tres asistencias, y llegó a poner al Barça 17 puntos por encima en el marcador (27-44).
El Barcelona, que metía más de la mitad de los lanzamientos que intentaba, que también dominaba el rebote, parecía seguir a lo suyo en el tercer cuarto, donde dio un paso más hacia el triunfo cuando se colocó con 20 puntos de ventaja (39-59). Pero Sito Alonso no estaba dispuesto a dejar marchar un partido que puede ser clave en la serie. Se negaba a viajar al Palau sin opción de fallo. Se asomó al balcón del banquillo y comenzó a apretar a los jugadores y a la terna arbitral. El técnico madrileño forzó una técnica que terminó de encender el Palacio de los Deportes y, después de cada canasta murciana, se giraba para pedirle a su afición un poco más de ruido, un poco más de apoyo. Él creía, y si Sito creía, toda Murcia creía.
Pero el Barça, muy serio, muy centrado, sin asustarse ante las rachas de su contrincante (50-64), feliz con las estadísticas, siguió su camino y nada más entrar en el último cuarto, volvió a poner 20 puntos entre los dos equipos (52-72). La experiencia de un gran Will Clyburn y Jan Vesely transmitía la calma al quinteto azulgrana.
“Ahora tenemos muchísima ilusión de hacer un buen partido en casa y darle a nuestros aficionados una victoria, porque nos sabe fatal lo que nos pasó el otro día [perdieron el último partido de la fase regular ante Valencia por 77-102]”, aseguró Pascual tras el triunfo en Dazn. “Fue un bloque total. Y cuando nos bloqueamos, parece que no tenemos ni ganas de jugar”.