En 2009 varios mendizales jubilados de Goierri dieron el paso de formar un grupo para realizar salidas por el monte. Comenzaron con la parte vasca de los Pirineos (Euskal Pirinioetako bira), siguiendo otras rutas continuaron por la Costa vasca desde Anglet y cuando llegaron a la muga entre Bizkaia y Cantabria surgió la idea. ¿Por qué no recorrer el perímetro de Euskal Herria? El proyecto de Goierriko Mendizale Beteranoak se ha transformado en una guía con 66 etapas por los siete territorios vascos. El libro Euskal Herriko mugak oinez, publicado por Sua Edizioak, está ya a la venta con un coste de 25 euros.
¿Cómo se plantearon realizar este vuelta a Euskal Herria?
No teníamos esta intención al principio, sino que empezamos a realizar algunas rutas y, al final, uniendo varias travesías, vimos que era posible. El inicio fue en 2012.
¿Cuánto tiempo les llevó?
Alguna etapa que quedaba sin terminar, la hicimos posteriormente, pero el núcleo de la travesía de las mugas de Euskal Herria a pie se hizo entre 2012 y 2018.
¿Salían todas las semanas?
Prácticamente todas, entre febrero y noviembre, haciendo un descanso en el verano. Elegíamos entre el martes, miércoles o jueves en función del tiempo. Consultábamos Euskalmet, Aemet o Aemet o Meteo France para elegir el día. Pero todas las travesías, todas las salidas que hemos hecho en todos los sitios han sido martes, miércoles o jueves.
Este libro es fruto del esfuerzo colectivo de mucha gente. ¿Cómo ha sido el proceso de recopilar los mapas, los tracks de GPS…?
Al principio lo hacíamos sin GPS, luego ya se introdujo. Solíamos hacer copias del mapa de la ruta y se lo entregábamos en mano a la gente que participaba en la travesía. Luego ya posteriormente hubo algunos que se encargaron de buscar los tracks y recopilar la información.
¿Cuál ha sido el tramo que más le sorprendió o, por decirlo de otro modo, el secreto mejor guardado de Euskal Herria?
No podría definir ahora cuál ha sido el tramo que más me ha gustado, pero sí puedo decirte que, por ejemplo, la costa de Euskal Herria es preciosa, pero yo recomendaría también hacer salidas en barco para conocer mejor el Golfo de Vizcaya; por ejemplo, el flysch de Zumaia hasta Deba; el cabo de Ogoño con sus cuevas, la travesía desde Donibane Lohizune hasta Hondarribia para ver el castillo de Sokoa, Peñas de Aia o Larun… Es diferente ver todo este paisaje desde el monte o desde la costa.
¿Y caminando?
Es una preciosidad. Luego hay otras zonas muy bonitas también. La muga de Nafarroa con Zaragoza o Huesca tiene su encanto. O la ruta conocida desde el refugio de Linza hasta Laskun subiendo a la Mesa de los Tres Reyes (2.445 metros).
¿Cuánta gente ha podido tomar parte en las salidas?
La media de las salidas en las 66 etapas es de siete mujeres y 37 hombres. Aunque ha habido etapas de menos gente y otras de casi 60. En la etapa de Gernika-Bermeo fuimos 59, por ejemplo, y la de Zarautz-Deba contó con 57 mendizales. Montábamos únicamente un autobús porque si no para buscar lugares donde comer era problemático.
En estos seis años, ¿cómo ha cambiado el colectivo de mendizales?
Cambió a raíz de la pandemia. Entonces hubo un parón de veintitantos meses y eso produjo que muchas personas ya no volvieran a salir, pero se apuntó gente nueva y hubo un relevo generacional. Pero hay que tener en cuenta que todas las personas que han salido tienen más de 60 años, jubilados o prejubilados.
¿Alguien les ha planteado la posibilidad de hacer esta ruta de seguido?
De momento no.
¿Cómo fue el proceso de plasmar en un libro las rutas?
En el año 2023 se produjo el primer contacto con Sua Edizioak. Les expusimos qué trabajo teníamos realizado, qué es lo que se podía publicar y cómo. Nos ha llevado tres años publicarlo.
¿No hay ninguna otra guía que plantee las mugas de Euskal Herria?
Suelo seguir las publicaciones de nuevos libros en la revista Pirenaica y a mí no me consta que exista un trabajo similar.
Después de tantos años, ¿qué ha supuesto tener la guía entre manos?
Una gozada. Haber podido compartir durante tantos años con tanta gente que no conocía y que después nos hemos hecho amigos estas rutas de montaña ha sido una gozada, salud y calidad de vida. Y el libro es la culminación del trabajo que hemos realizado entre 60 y 80 personas.
¿Y cuál es el siguiente reto?
Se están organizando salidas a través de la N-1, por Navarra, también por la costa vasca..
¿A quién recomendaría el libro?
A los clubes de montaña.