La autopista AP-8 donde han fallecido este miércoles cinco policías forales en un accidente de tráfico es la carretera más larga de todo … Gipuzkoa. En sus 74,94 kilómetros atraviesa el territorio de Este a Oeste desde la muga con Francia hasta la entrada a Bizkaia tras dejar atrás Eibar. Sin embargo, la vía de alta capacidad, a pesar de su longitud y carga de tráfico, unos 35.000 vehículos al día, no es la que concentra la mayor siniestralidad y desde que la Ertzaintza tiene registros ha tenido un accidente con víctimas –se tienen en cuenta mortales o con heridos, tanto leves como graves– cada tres días.

Una media de 35.585 vehículos circulan a diario por el entorno en el que se produjo el accidente, un 49% lo hacen en dirección a la bifurcación que divide el tráfico a Bizkaia o a Alto Deba y un 51% sentido Behobia. Es decir, prácticamente la misma cantidad, 17.800 en cada sentido. Además, el 86% de los vehículos que atraviesan ese punto son ligeros y el 14%, pesados, como el camión que no pudo esquivar la furgoneta accidentada.

La siniestralidad en esta autopista se ha reducido considerablemente los veinte últimos años. En la primera década de este siglo se producían 234 accidentes con víctimas al año y en el último lustro se han rebajado a 61. En cuanto a fallecidos, de 2003 a 2013 hubo 40 muertos y de 2014 a 2025, 17.

El Departamento de Tráfico publica sus estadísticas de siniestralidad desde comienzos de este siglo y partiendo de los datos de 2003 hasta 2024, la AP-8 ha tenido un total de 2.684 accidentes con víctimas en las que se han visto involucradas 4.011 personas. La gran mayoría, el 91% (3.562), resultaron heridas de levedad; el 7,5% (303) sufrieron heridas de gravedad; y 56 personas, el 1,4% de todas las víctimas, fallecieron. No salen en esos datos porque la Ertzaintza no ha publicado aún la memoria anual del año pasado, pero el último accidente mortal en la AP-8 sucedió en diciembre de 2025 en Irun, cuando un camionero perdió la vida.

En 2024 la AP-8 fue el escenario de 97 accidentes con víctimas y en todos ellos los daños humanos tan solo fueron por heridas, ya que no hubo que lamentar fallecidos. Esos 97 siniestros fueron la misma cifra que los que hubo en la GI-636 y fueron menos que las 99 de la N-I y las 95 de la N-634, carreteras todas ellas en las que sí hubo víctimas mortales, tres en cada una.

Esa misma tendencia se repite durante los últimos años con la N-I encabezando el ránking de siniestralidad, ya que en sus 69 kilómetros de longitud no es una vía de alta capacidad pero tiene puntos en los que absorbe más tráfico que la principal autopista del territorio. La N-I tiene una media de intensidad de tráfico de 33.270 vehículos diarios, pero por ejemplo a su paso por Andoain circulan hasta 48.650 al día. Además, siendo una vía gratuita, son muchos los conductores que en el trayecto hacia Vitoria-Burgos optan por utilizar la N-I y evitar los peajes de la AP-8.

23 accidentes con 42 heridos en 22 años

En cuanto al punto kilométrico en el que se produjo el accidente mortal, el 69, es la primera vez que se registran víctimas mortales. Desde 2003 hasta este día nunca había habido un siniestro con personas fallecidas en un punto que sentido Bilbao/Vitoria incluye una bifurcación en tres carriles hacia la capital vizcaína o a la alavesa, maniobra que ayer resultó fatal.

En las estadísticas de la Ertzaintza el punto kilométrico 69 de la AP-8 ha registrado una media de un accidente con víctimas por año, 23 en 22 años. El balance hasta ayer era de cuarenta heridos leves y dos graves.