Los resultados positivos del ensayo EMERALD-3, de fase III, mostraron que durvalumab, de AstraZeneca, en combinación con tremelimumab, lenvatinib y quimioembolización transarterial (QETA), demostró una mejora estadísticamente significativa y clínicamente relevante en la supervivencia libre de progresión (SLP) frente a la QETA sola en pacientes con carcinoma hepatocelular (CHC) irresecable …

Los resultados positivos del ensayo EMERALD-3, de fase III, mostraron que durvalumab, de AstraZeneca, en combinación con tremelimumab, lenvatinib y quimioembolización transarterial (QETA), demostró una mejora estadísticamente significativa y clínicamente relevante en la supervivencia libre de progresión (SLP) frente a la QETA sola en pacientes con carcinoma hepatocelular (CHC) irresecable elegibles para embolización. Los pacientes en los brazos experimentales del ensayo fueron tratados con el régimen STRIDE (por las siglas de Single Tremelimumab Regular Interval Durvalumab), con o sin lenvatinib, antes de la QETA y, posteriormente, en combinación con la QETA. Estos resultados se presentaron en una sesión oral en la Reunión Anual 2026 de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), en Chicago (resumen #LBA4000).

En un análisis interino planificado, el régimen STRIDE combinado con lenvatinib y QETA demostró una reducción del 30% en el riesgo de progresión de la enfermedad o muerte frente a la QETA sola (basado en un hazard ratio [HR] de SLP de 0,70; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,57-0,86; p = 0,0007). La mediana de SLP fue de 13,0 meses para este régimen frente a 9,8 meses para la QETA. La mejora en la SLP fue, en general, consistente en los subgrupos preespecificados clave de pacientes. Para el objetivo secundario de supervivencia global (SG), se observó una tendencia positiva a favor del régimen STRIDE con lenvatinib y QETA frente a la QETA sola (HR, 0,84; IC del 95%: 0,65-1,09; p = 0,1814).

Aunque no se evaluaron formalmente en este análisis, los objetivos secundarios clave de SLP y SG para el brazo de tratamiento que evaluó el régimen STRIDE más QETA frente a la QETA sola mostraron una mejora clínicamente significativa en SLP (HR, 0,71; IC del 95%: 0,56-0,91; p nominal = 0,0062) y SG (HR, 0,70; IC del 95%: 0,51-0,95; p nominal = 0,0233) frente a la QETA sola. La mediana de SLP fue de 12,9 meses para STRIDE más QETA frente a 8,1 meses para la QETA sola. En un análisis exploratorio preplanificado que comparó los dos brazos experimentales del estudio, se observó una mejora en SLP a favor del brazo que contenía lenvatinib en pacientes con etiología no viral (HR, 0,70; IC del 95%: 0,44-1,09). El ensayo continuará evaluando la SG y otros objetivos secundarios clave en ambos brazos.

La inmunoterapia avanza en fases más tempranas del cáncer de hígado

Ghassan Abou-Alfa, médico especialista, profesor de Medicina en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center e investigador principal del ensayo, explica que «los pacientes con cáncer de hígado elegible para embolización se enfrentan a terapias localizadas repetidas y necesitan urgentemente nuevas opciones de tratamiento sistémico para retrasar la progresión y la recurrencia de la enfermedad. El ensayo EMERALD-3 podría representar un avance significativo para los pacientes, con casi uno de cada tres vivos y libres de progresión a los dos años cuando son tratados con este régimen de doble inmunoterapia, con o sin lenvatinib».

Por su parte, Susan Galbraith, vicepresidenta ejecutiva de I+D en Oncología y Hematología de AstraZeneca, afirma: «Sobre la base de los resultados del ensayo HIMALAYA de fase III, que impactaron en la práctica clínica, estos resultados de supervivencia libre de progresión y la tendencia temprana en supervivencia global en el ensayo EMERALD-3 podrían tener un impacto significativo al llevar el régimen STRIDE a una etapa más temprana. Estos resultados avanzan nuestra estrategia de trasladar nuevos regímenes de inmunoterapia a fases más tempranas del cáncer y subrayan la oportunidad de ofrecer nuevas opciones de tratamiento a los pacientes en este contexto del cáncer de hígado».

Por último, Ana Peiró, directora médica de Oncología de AstraZeneca en España, señala que «los resultados del estudio EMERALD-3 en carcinoma hepatocelular irresecable, presentados este año en ASCO, refuerzan nuestro compromiso con la investigación clínica en patologías oncológicas y en estadios con una elevada necesidad médica no cubierta. Estos datos respaldan el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas para los profesionales que abordan el manejo de tumores avanzados y de especial complejidad, como el cáncer de hígado. Resultados como los de EMERALD-3 ponen de manifiesto la importancia de seguir avanzando en estrategias que integren la innovación clínica, con el objetivo de mejorar el manejo y los resultados en estos pacientes».

El perfil de seguridad de cada combinación fue consistente con los perfiles ya conocidos de cada medicamento. Los eventos adversos de grado 3 o superior de cualquier causa ocurrieron en el 71,4% de los pacientes en el brazo de STRIDE más lenvatinib y QETA, y en el 64% de los pacientes en el brazo de STRIDE más QETA, frente al 28,6% en el brazo de QETA sola.