El Kosner Baskonia sumó el primer punto de la eliminatoria a partir de una acción de Omoruyi que cambió la atmósfera del partido. En pleno … último cuarto, con 70-66 en el marcador (minuto 36) y posesión para el equipo azulgrana, que no logra completar un ataque fluido. Trent Forrest intenta un triple al límite de la bocina de posesión que rebotó en el aro. El balón quedó entonces en el aire. Tocó el tablero y buscó nuevo dueño.
Fue entonces cuando ocurrió algo inesperado. El nigeriano se coló entre Parker y Hunt, que no cerraron bien el rebote, y pegó un brinco potente. El necesario para recoger con la mano derecha un balón que iba contra dirección del aro y, sin caer al suelo, depositarlo en la canasta con fuerza. «Te lo esperas de Mamadi (Diakite) pero de Gino… un poquito menos», explicó Spagnolo al término del partido.
El nigeriano había mostrado hasta la fecha una visión de juego prodigiosa para marcar con la mirada los cortes a sus compañeros y asistir. También para distribuir desde la bombilla, producir desde el poste bajo o abrir la cancha. Ayer también demostró que puede volar.
El Buesa Arena estalló. La acción le recordó inmediatamente al mate de McIntyre frente al Fenerbahce dos temporadas atrás. Aquel todavía más poderoso, pero menos trascendente. Después de esa acción, el Baskonia hizo dos buenas defensas y culminó sus ataques con una canasta más adicional de Diakite y un corte de Cabarrot a pase del nigeriano. Colocaron el 77-66 en el marcador y la primera victoria de la serie.
«Gino puede hacer mates pero no suele tampoco. Fue una locura. Nos dio mucha energía», apuntó Spagnolo. Galbiati no pudo disfrutarlo como le hubiera gustado. «Desde el banquillo lo he visto así así… pero ha sido una gran jugada», resumió. Por contra, su homólogo en el Joventut, Dani Miret, hizo mención de la acción para explicar la diferencia de fuerzas entre los dos equipos en ese último cuarto.
«La jugada visual del partido es el mate de Omoruyi», apuntó antes de dar un golpe sobre la mesa. «Estamos ahogados y de repente este tío pega un salto… entre todos juntamos las energías que nos faltan y no llegamos a donde ha llegado. Es otro historia», valoró el entrenador badalonés.