El Kosner Baskonia quiere abrir este viernes (21:00 horas) el candado del Olímpic de Badalona. El feudo del Joventut acoge el segundo duelo de … la serie de cuartos de final, un encuentro que los dos entrenadores esperan que sea distinto al del miércoles en el Buesa Arena. Dani Miret confía en que la afición verdinegra les aporte la energía que les faltó en Vitoria en su desfallecimiento del último cuarto. Paolo Galbiati, por su parte, quiere un equipo azulgrana más liberado, ligero a la hora de mover el balón y subir el ritmo de juego. El triunfo en el duelo inaugural siempre ayuda a destensar los nervios y permite una visita más plácida y sin ataduras. La presión cambia de bando.

El equipo azulgrana supo moverse con soltura y efectividad en el escenario de trincheras planteado por la Penya. El Joventut es el equipo que menos puntos recibe en la ACB (79) y ese es su mejor aval para tratar de igualar la eliminatoria. Sus prestaciones suben como local. En los 24 partidos disputados este curso en el feudo de Badalona, ha concedido una media de 75 puntos. El Baskonia , que solo ha ganado en dos de sus últimas nueve visitas, se quedó en 69 tantos la última vez. Aunque el encuentro disputado en abril llegó tras una doble jornada en la Euroliga.

«Espero otra cosa muy distinta», asume Miret, que utiliza una defensa zonal 1-3-1 para tratar de hacer colapsar el prolífico ataque azulgrana. Sin la inspiración de los días anteriores, especialmente en el lanzamiento, los de Galbiati apenas bajaron sus números. Siempre encuentra un jugador al que agarrarse u alguna otra forma de llegar al aro, ya sea al contraataque, finalizando en la pintura o gracias a la pizarra. Varias de las canastas del primer encuentro llegaron tras saque de fondo o de banda.

El italiano también maneja recursos defensivos favorables. La zona ‘press’ que aplicó para aumentar la presión sobre el balón provocó que el Joventut perdiera la calma. «Hay un momento que o metes canastas de mucho mérito o no ganas este tipo de partidos», asume el técnico de la Penya. Estos son los duelos individuales que pueden desequilibrar la serie.

  1. Trent Forrest | Ricky Rubio

    Dos estrellas con distinta fuerza gravitatoria

Es el emparejamiento individual que más focos atrae. El MVP de la Copa con uno de los mejores timoneles que ha producido el baloncesto europeo en lo que va de siglo. Y, sin embargo,de las cinco parejas es la que menos coincide frente a frente. Por un lado por las defensas dinámicas de ambos conjuntos, especialmente el baskonista. Y por otro, porque a ambos jugadores parece convenirles jugar lejos del otro. Son dos estrellas sin una fuerza gravitatoria mutua. Más que atraerse, se repelen.

    • Forrest
      13,8 puntos, 3,9 asistencias y 18,8 de valoración.

    • Rubio
      13,5 puntos, 5,2 asistencias y 17,1 de valoración.

Forrest cuajó una actuación por debajo de lo que venía promediando en los partidos importantes. Sin embargo, apareció a tiempo en el último cuarto. Repartió tres asistencias y ayudó a cerrar el rebote en un mal día en el lanzamiento. Galbiati le pedirá que ataque más la pintura y también una mayor atención defensiva. Capaz de sobresalir sin anotar desde el triple, está en disposición de reivindicar su colosal temporada. Pese a ser el segundo jugador más valorado de la ACB (18,8 créditos), no apareció siquiera en el segundo mejor quinteto del curso.

Esa distinción le corresponde a Ricky Rubio. En su campaña de regreso al Joventut, donde se espera que continúe al menos un año más, sobresale a base de talento individual. Tiene más el balón en sus manos que Forrest y la capacidad de crear ventajas o canastas fáciles para sus compañeros.

  1. Kobi Simmons | Cameron Hunt

    Los operadores de la sala de máquinas

La temporada de Kobi Simmons en el Kosner Baskonia se compone de pequeños momentos importantes que terminan sepultados por otros más cruciales. Es el segundo espada del perímetro azulgrana. Siempre preparado para asumir la responsabilidad si Forrest o Cabarrot fallan. Como no suelen hacerlo, ha logrado ganarse el espacio a base de destacar en labores más sombrías.

    • Simmons
      12,6 puntos, 2,6 asistencias y 11 de valoración.

    • Hunt
      15,7 puntos (40% en triples), 2,7 asistencias y 13,9de valoración.

Su compromiso defensivo, así como el de Spagnolo, encabeza la presión vitoriana sobre el balón. Siempre activo de piernas y con un punto de frescura mayor que el resto de sus compañeros, su velocidad y explosividad le permite hacer largas defensas a gran intensidad. Además, rara vez se queda pinchado en algún bloqueo. En ataque en una centella. Lidera cada estampida de las transiciones y comanda mejor las contragolpes que cuando le toca distribuir en estático.

Su perfil también es opuesto al de Cameron Hunt. El estadounidense es la referencia anotadora del Joventut. Ha explotado de forma definitiva los 28 años. Promedia dos puntos más (de 13,7 a 15,7) que el curso anterior en el Manresa. Además, se ha destapado como una garantía a la hora de cargar con el peso de asumir tiros decisivos. En el primer partido, entre Simmons y Spagnolo lograron mitigar su impacto, lo que rebaja las opciones de Howard de regresar a una convocatoria.

  1. Luwawu-Cabarrot | Adam Hanga

    El duelo bisagra entre aleros

El duelo más intenso de los cinco. El de más fricción. El de más experiencia. En el vestuario baskonista le recuerdan habitualmente a Cabarrot que no hay jugador azulgrana más mayor que él. Con 31 años recién cumplidos, disputa la que posiblemente sea la mejor temporada de su carrera. «Top-2 seguro», valoró en la web de la ACB. Enfrente, Adam Hanga. 37 años. El más veterano de la serie. Dos perros viejos. Muchos duelos de play off. Derrotas y victorias a sus espaldas.

    • Cabarrot
      18,5 puntos (39% en triples), 3,7 rebotes y 17,3 de valoración.

    • Hanga
      6 puntos, 3,4 rebotes, 1,1 rec. y 7,6 de valoración.

Es el enfrentamiento bisagra. El que logre imponerse de los dos, conseguirá que el partido vaya al terreno que le beneficia a su equipo. «¿Cuántos partidos de 25 puntos tiene Cabarrot? Si lo hace, el Baskonia mete 100. Y nosotros no llegamos», advirtió Miret tras el primer encuentro. En los siete partidos que ha logrado alcanzar ese anotación, el conjunto azulgrana solo cayó en la tercera prórroga ante el Barça y en el duelo liguero en el Buesa Arena frente el Valencia Basket decidido con una canasta final de Kameron Taylor. «De lo que más orgulloso me siento es que no he tenido altibajos en todo el año», aseguró el alaero francés al recibir el trofeo de máximo anotador (18,7 puntos de media).

Cuando se lo entregó por sorpresa su mujer, le hizo una pregunta. «¿Dónde está el MVP?». Quedar cuarto en la votación tras Hezonja, Montero y Dejulius le motiva a tratar de demostrar que él es más decisivo. Hanga logró frenarle en los tres primeros cuartos del miércoles. El magiar, mejor defensor de la Euroliga cuando jugaba en el Baskonia, también tiene su acicate personal. Este podría ser su último partido antes de retirarse. Aún no ha comunicado si continuará un año más.

  1. Eugene Omoruyi | Jabari Parker

    Licencia para impactar en cualquier zona de la pista

La jugada del primer encuentro les captó a los dos. A Omoruyi como autor de un portentoso mate tras recoger el balón a una mano y sin caer introducirlo en la canasta con poderío. A Parker, observando la acción unos centímetros más abajo. Sin fuerzas para cerrar el rebote. «Estamos ahogados y de repente este tío pega un salto… entre todos juntamos las energías que nos faltan y no llegamos a donde ha llegado. Es otro historia», elogió Miret.

    • Omoruyi
      9,2 puntos, 2,6 rebotes y 9,2 de valoración.

    • Parker
      12 puntos, 4,7 asistencias y 12,1 de valoración.

Galbiati apenas pudo disfrutarlo desde el banquillo. Mientras parte de los presentes en el Buesa Arena se llevaban las manos a la cabeza, el italiano ordenaba dejarse de celebraciones y bajar a defender rápido. Es por esa mayor vigilancia defensiva por la que el entrenador del Baskonia opta por contar con Rodions Kurucs en los minutos finales de partido en lugar del africano, que acostumbra a dejar sus pinceladas en los tramos anteriores. «Gino puede hacer mates pero no suele», comentó Spagnolo.

El salto es el último recurdo ofrecido por un Omoruyi capaz de todo. Hasta la fecha había mostrado una visión de juego prodigiosa para marcar con la mirada los cortes a sus compañeros y asistir. También para distribuir desde la bombilla, producir desde el poste bajo o abrir la cancha. El catálogo de Jabari Parker es más ejecutor. Capaz de anotar en muchas posiciones, se espera que de un paso al frente este viernes.

  1. Mamadi Diakite | Simon Birgander

    Modernidad ante tradición en el puesto de pívot

La ACB le consultó al Chapu Nocioni quién era para él el mejor defensor de la ACB. El argentino no tuvo dudas en votar a favor de Mamadi Diakite. «Es el máximo taponador de la liga», recordó sobre un galardón que volvió a recaer en Tavares. En el primer duelo volvió a hacer gala de su ‘timing’ de salto para bloquear lanzamientos, con dos gorros y otro señalizado como ilegal.

    • Diakite
      9,6 puntos, 4,6    rebotes y 12,5 de valoración.

    • Birgander
      7,3 puntos, 5,1 rebotes y 10,3 de valoración.

Más allá de la vistosidad de acciones como las que dejó en la Copa, sus constantes ayudas defensivas y capacidad para salir a defender a los exteriores sostiene buena parte del entramado defensivo azulgrana. Cada encuentro suyo en una exhibición de su exuberancia física. Nada que ver con su condición en el inicio de curso, cuando perdió nueve kilos de un plumazo por una enfermedad.    Su movilidad en ataque, con amenaza exterior y un reverso depurado en la pintura contrasta con su homólogo sueco.

Simon Birgander dejó el Joventut para escapar de la sombra de Tomic. Destacó en Murcia, donde compartió vestuario con Kurucs, y regresó a la Penya para reivindicarse. Con la lesión del croata, sostiene buena parte del peso interior. En el Buesa Arena atrapó cinco rebotes ofensivos, aunque varios en una misma acción en la que no logró anotar. Miret le reclama mayor tacto en las inmediaciones del aro para aprovechar la ventaja de centímetros de la que dispone.