Desde las 19.00 horas se celebran en la Catedral de Santa María de Pamplona los funerales por los cinco policías fallecidos en accidente de … tráfico el miércoles en Elgoibar cuando acudían a un curso de formación: Fermín Sola Barrena ‘Mintxo’, Jesús Vidaurreta Fernández, Miguel Crespo Obanos, Miguel Antonio D’Entremont Jiménez y Juan Martín Domínguez Villar. Se trata de un acto familiar, no oficial, con participación de autoridades y agentes en acompañamiento de las familias.
Entre la asistencia institucional en el funeral destaca la presencia de la presidencia del Gobierno, María Chivite; el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron; y el jefe de la Policía Foral de Navarra, Iván Ortueta.
En los primeros bancos del templo se han ubicado las familias de los cinco policías fallecidos. En la zona central del templo se han situado las autoridades y mandos, mientras que en la nave lateral derecha (junto a la Puerta del Amparo) se encuentra el resto de personal uniformado.

(EFE)
«Toda Navarra está de luto, se siente golpeada por una tragedia que nos ha roto el corazón y que ha llegado de manera inesperada y trágica. Cinco hermanos nuestros, cinco servidores públicos, cinco policías forales se nos han ido en acto de servicio. Hemos perdido a padres, esposos, parejas, hijos, hermanos, compañeros, amigos, vecinos. Navarra ha quedado un poco huérfana; todavía estupefacta, estamos abriendo los ojos y ver lo sucedido», declaraba Florencio Roselló, obispo de Tudela y arzobispo de Pamplona encargado de presidir las exequias.
Ya desde esta mañana, el cementerio de Pamplona se ha convertido en el lugar de recuerdo y despedida para los agentes, cuyos familiares, compañeros y allegados les rendirán el último homenaje durante el funeral.
La ceremonia pondrá el broche a dos jornadas marcadas por el dolor y las muestras de apoyo. Después de que familiares, compañeros y amigos se acercaran ayer al tanatorio San Alberto de Pamplona para acompañar a las familias, este viernes tendrá lugar el último adiós a José Antonio ‘Mintxo’ Sola Barrena, Juan Martín Domínguez Villar, Jesús María Vidaurreta Fernández, Miguel Crespo Obanos y Miguel Antonio D’Entremont Jiménez.
La jornada de este jueves fue el reflejo de uno de esos días que, desgraciadamente, parecen destinados a las despedidas. La puerta del velatorio —situada bajo la cristalera de uno de los pasillos del edificio— se convirtió durante horas en un espacio de abrazos y condolencias por el que desfilaron compañeros de la Policía Foral. Entre ellos destacó la presencia de Iván Ortueta, jefe del cuerpo, junto a comisarios principales, responsables de área y agentes de la División de Intervención, unidad a la que pertenecían los cinco fallecidos. Tampoco dejaron de llegar centros y coronas de flores acompañadas de sus correspondientes cintas funerarias.
Con el paso de los minutos, sobre las once la mañana, se desplazaron hasta el lugar para arropar al cuerpo autonómico miembros de otros cuerpos de seguridad a título personal e institucional. Hubo representantes de la Guardia Civil, como por ejemplo José Miguel Barbero, jefe en Navarra, de la Policía Nacional y de la Policía Municipal de Pamplona. De este último cuerpo se desplazó su jefe, Antonio Sánchez. Lo hizo acompañado de Joseba Asiron, alcalde de la capital navarra que calificó el fallecimiento de los agentes como «un auténtico drama».

«Una pérdida devastadora de unos grandes profesionales que iban a hacer una formación», añadía anunciando un minuto de silencio en el pleno de Pamplona en señal de «reconocimiento, respeto y gratitud».También quisieron transmitir sus condolencias miembros del Ejecutivo foral como Ana Ollo, Vicepresidenta segunda y consejera, y Fernando Domínguez, consejero de Salud, entre otros. Previamente lo hizo Uxue Barkos, expresidenta del Gobierno de Navarra.
Luto de las instituciones
Muchos de los representantes públicos acudieron vestidos de luto y trasladaron personalmente su pésame a los agentes, encabezados por el presidente del Parlamento, Unai Hualde. Durante la sesión, los grupos aprobaron en la Junta de Portavoces una declaración institucional en la que manifestaron su más «profundo dolor y consternación», entre otros puntos.
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, no pudo asistir al homenaje al encontrarse en un acto en Volkswagen Navarra, aunque posteriormente se desplazó al Parlamento antes de acudir al tanatorio. Chivite llegó al velatorio a las dos de la tarde acompañada por la consejera de Interior, Función Pública y Justicia, Inma Jurío, y por Unai Hualde, además de varios miembros de su gabinete. Tras mostrar sus condolencias a las familias durante unos 35 minutos, abandonó el tanatorio bajo una lluvia que hizo acto de presencia poco después de su llegada. Algo después lo hizo Javier Remírez, el vicepresidente primero y consejero de Presidencia e Igualdad del Ejecutivo foral. «Traslado las condolencias de todo el Gobierno, las mías y de toda la ciudadanía navarra», apuntó la presidenta en la misma línea de el día anterior.
«La Policía Foral es la institución más querida y se demuestra en estos momentos porque han sido abrumadoras las muestras de pésame, condolencias y de cariño. No solo de la ciudadanía navarra sino desde todos los puntos de España y así he querido transmitírselo a las familias», añadió María Chivite.
A lo largo de esas horas también se acercaron al velatorio distintos parlamentarios de UPN. Previamente lo habían hecho la presidenta del partido, Cristina Ibarrola, visiblemente emocionada, y María Caballero.
El dolor por la muerte de los cinco agentes la Policía Foral se extendió a cada una de las comisarías del cuerpo en la Comunidad foral y edificios públicos, donde los compañeros de las víctimas tuvieron que continuar con sus ritmos habituales de trabajo.