Por la vía rápida, para evitar sorpresas y con el máximo respeto por el rival. Así es como hay que afrontar un segundo partido en … una serie a tres cuando has ganado el primero. Porque, como se está viendo en las eliminatorias de la otra parte del cuadro, todo puede ocurrir si das oportunidades al rival. El Valencia Basket completó un partido muy serio y de alta intensidad, sobre todo a nivel defensivo, para no dar opciones al Bilbao Basket de empatar la serie y que hubiera que disputarse un tercer partido en el Roig Arena. Lo hizo para clasificarse para su undécima semifinal liguera para buscar, ese debe ser el colmillo competitivo, la cuarta final de la historia del Valencia Basket. Ese gen ganador que tiene el vestuario taronja, que es el que les hizo levantarse del golpe de la Copa para conseguir la clasificación para la Final Four de la Euroliga, es el que ahora seguro que se pondrá encima de la mesa para intentar doblegar en las semifinales al Baskonia o al Joventut, puesto que la Penya empató su serie al ganar en Badalona por 82-63 y todo se decidirá mañana en Vitoria. Lo que está claro es que los dos primeros partidos de la semifinal se disputarán en el Roig Arena el miércoles 10 y el viernes 12 de junio, a las 20 horas ambos partidos. El tercero, que es el máximo garantizado, será el domingo 14 en el Buesa Arena o el Olímpic de Badalona. También a las 20 horas.
Aunque la historia general de la ACB dicta que el 92,7% de las eliminatorias a tres partidos de cuartos que empezaron con 1-0 se las acabó llevando el equipo que tenía el factor cancha a favor, y que acabó ganando por tanto ese primer partido, en la trayectoria particular del Valencia Basket siempre le ha resultado muy difícil cerrar su serie en dos partidos. Hasta ahora, sólo lo había conseguido dos de las ocho ocasiones. En ambos casos con Pedro Martínez en el banquillo. La primera ante el Unicaja, en la temporada 15-16, cuando tras un triunfo por 79-75 en la Fonteta sacó la victoria en Málaga por 59-88. La segunda fue el curso pasado, cuando después de ganar el primer punto de su serie ante el Gran Canaria por 98-74, se impuso también en el segundo partido, en este caso con prórroga, por 94-102. Ya son tres. Aunque hace mucho tiempo que la Euroliga dejó de creer en los méritos deportivos, quedar entre los cuatro primeros siempre tendrá una pátina de merecimiento de una plaza en la antigua Copa de Europa. Pedro Martínez quiso destacar lo complicado que es… hasta lo que parece sencillo: «Felicito al Bilbao Basket por la grandísima temporada que han realizado, haciendo un baloncesto fantástico, y también al Valencia Basket porque aunque entra dentro de la normalidad que jugamos las semifinales de la Liga ACB hemos de celebrar estos pequeños triunfos. Nos debemos felicitar por haberlo conseguido. Tenemos que valorar el camino porque es complicado disputar a la vez la ACB y la Euroliga y una semifinal no se juega todas las temporadas. Hemos luchado mucho por conseguir la segunda plaza y no se juegan semifinales de la Liga todos los años. Parece fácil pero no lo es. En la ACB es muy difícil meterse en play-off y luego son muy difíciles para todo el mundo, lo que se está viendo es que nadie se mete en semifinales paseándose. Nosotros pese al 2-0 en el primer partido perdíamos de 13 a falta de seis minutos». Ahora la batalla será por llegar a la cuarta final.
Sobre el descanso ganado tras el 2-0, el equipo volvió tras el partido a Valencia y tendrá el fin de semana sin partidos, no quiso darle tanta importancia: «No le doy valor, igual que no le daría si tuviéramos uno menos. Espero que recuperemos alguno de los jugadores lesionados, que tenemos muchos, y ya está. En cuanto sepamos el rival prepararemos los partidos de la semifinal lo mejor que podamos. Por lógica, es más difícil la semifinal que los cuartos como sería una final con la semifinal. Ahora intentaremos hacer las cosas lo mejor que podamos».
Quien tampoco escondió su satisfacción fue Juan Roig. El mecenas del Valencia Basket presenció en Miribilla la clasificación de su equipo para las semifinales de la Liga Endesa y antes del partido tuvo tiempo de saludar a Jaume Ponsarnau. El entrenador, conviene no perder nunca la memoria histórica, que le dio el último título europeo a los taronja; la Eurocup de 2019. Como la lógica dicta que el Valencia Basket ya se va a quedar en la Euroliga a largo plazo, ese título puede quedar vigente como el último mucho tiempo.
Una de las claves de la buena renta que se llevaron los valencianos al descanso (37-47) llegó en el trabajo defensivo. Y fue una buena lectura, puesto que desde casi el salto inicial quedó claro que la presión ambiental tras todo lo ocurrido en el último cuarto del Roig Arena iba a llevar al límite todas las decisiones. Ahí, es mejor dar un paso al frente que otro atrás. Cuando Ponsarnau paró el partido por segunda vez antes del descanso, a 3:53 para el descanso, la estadística que más llamaba la atención en el 31-41 era que el 87% de las pérdidas del Bilbao Basket habían llegado por robos del rival. Es decir, sólo una de un mal pase y siete por recuperaciones de los de taronja. Con Kameron Taylor como estilete, tres robos, y Pradilla, con dos, esa agresividad defensiva de los hombres de Pedro Martínez fue el mejor contrapeso a una primera parte donde el Valencia Basket no volvió a tener el acierto habitual en el triple (5 de 15). Ese lunar fue suplido, de forma contundente, con el dominio en los puntos en la pintura (10-22) y a la contra (0-6), Esas fueron las dos grandes fuentes de alimentación del ataque de un equipo que mostró un nivel muy alto de concentración en la primera parte.
El colmillo ganador lo simbolizó Kameron Taylor. Anotó dos triples seguidos en el arranque del tercer cuarto (39-56) que comenzaron a minar la moral de un equipo, el Bilbao Basket, que ya veía muy cuesta arriba remontar el partido para tener que ganar un tercero. También lo vio así De Larrea, que con otro triple puso un +21 a falta de catorce minutos (45-66) donde ya todo quedó visto para sentencia. Cárdenas dejó sin minutos a Darius Thompson por cuarto partido seguido.
Surne Bilbao: Frey (6), Normantas (5), Hilliard (10), Krampelj (11) y Hlinason (10), quinteto inicial, Jaworski (6), Pantzar (4), Bagayoko (4), Petrasek (-), Font (6) y Lazarevic (9).
Valencia Basket: Montero (9), Badio (10), Taylor (15), Pradilla (4) y Sako (11), quinteto inicial, Reuvers (14), De Larrea (6), Key (4), Moore (10), Cárdenas (3) y Sima (2).
Parciales: 16-22, 21-25 (37-47), 12-24 (49-71) y 22-17 (71-88).
Árbitros: Martín Caballero, Alfonso Olivares y Andrés Fernández.
Incidencias: 9.556 espectadores.