Estados Unidos, uno de los países organizadores del Mundial de Fútbol que arranca la semana que viene, ha advertido formalmente a los países de la Unión Europea de que está dispuesto a tomar “medidas unilaterales” si no restringe los viajes desde los países africanos afectados por el nuevo brote de ébola, República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, así como Sudán del Sur. Tras una reunión virtual con sus homólogos europeos para coordinar la respuesta de la UE ante la nueva amenaza sanitaria, el ministro chipriota de Sanidad, Neophytos Charalambides, ha rechazado las presiones, recordando que las principales instituciones de salud internacionales desaconsejan las restricciones de viaje.

“Respetamos a EE UU, pero la UE tiene su propio mecanismo de decisiones”, ha dicho Charalambides en rueda de prensa desde Bruselas tras presidir una reunión virtual de ministros de Sanidad sobre el brote de ébola, en la que ha confirmado la recepción de la misiva, adelantada por EL PAÍS.

En su carta, enviada a las capitales europeas y a Bruselas y que ha podido consultar este diario, Washington recuerda que, “de cara a la intensa temporada estival de viajes, entre ellos para asistir al Mundial de fútbol en Estados Unidos, el Gobierno estadounidense mantiene desde el 18 de mayo una orden de restricción de viaje a su territorio para “cualquiera que haya visitado RDC, Sudán del Sur o Uganda en los últimos 21 días” y también ha suspendido los visados para todo el que haya visitado esos países, entre otras medidas preventivas. Y tras inquirir a los gobiernos europeos por las medidas propias adoptadas, reclama que “implementen las mismas restricciones de viaje que EE UU mantiene para viajeros”, así como que “establezca normas de cuarentena y aislamiento”. En caso de no adoptar “medidas similares” en materia de viajes, advierte, “es posible que Estados Unidos se vea obligado a adoptar medidas unilaterales”.

“Por el momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja las restricciones de viaje y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) va en la misma dirección”, ha replicado en rueda de prensa en Bruselas Charalambides, recordando que las recomendaciones sanitarias de la OMS son “vinculantes” para los países miembros de la organización, de la que el Gobierno de Donald Trump retiró formalmente a EE UU a comienzos de año. Además, el Comité de Seguridad Sanitaria de la UE “no recomienda realizar controles a los viajeros a su llegada a la Unión Europea ni a los países del Espacio Económico Europeo [Noruega, Islandia y Liechtenstein]. Tampoco recomienda medidas específicas adicionales en materia de viajes en la UE ni a nivel del EEE”, ha agregado el comisario europeo de Salud, Olivér Várhelyi.

Europa por el momento ha impuesto los denominados controles en origen, es decir, desde los países de salida en las regiones afectadas. Además, el ECDC “está colaborando con la Comisión para reforzar su presencia sobre el terreno en la República Democrática del Congo, a través del Grupo de Trabajo de la UE sobre Salud, con el fin de garantizar un control sanitario a la salida eficaz y de alta calidad” y, junto con la Agencia de Seguridad Aérea de la UE (EASA), también trabaja de forma coordinada para evitar que el brote llegue a territorio comunitario, especialmente con los tres Estados miembros que tienen vuelos directos con los países afectados —Bélgica, Francia y Países Bajos— así como, fuera de la UE, con Reino Unido, ha indicado una portavoz comunitaria a este diario.

“Nos tranquiliza la valoración del ECDC y de la OMS de que las medidas que estamos adoptando actualmente son suficientes para contener esta propagación a nivel local, por lo que considero que el riesgo potencial de cualquier medida unilateral en esta fase no estaría justificado”, ha declarado Várhelyi, que ha recordado asimismo que el ECDC considera por ahora que la posibilidad de una infección con el virus del ébola para personas que viven en la UE sigue siendo “muy bajo”.

Pese a desestimar las advertencias de Washington, Bruselas ha subrayado que la UE se mantiene “vigilante y sigue estrechamente la situación del brote en cooperación con la OMS y otros socios internacionales”. De hecho, el ébola seguirá ocupando la agenda de los máximos responsables europeos en el futuro inmediato.

A instancias de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, el asunto también va a ser tratado a nivel de jefes de Estado y de Gobierno de la UE en su próxima cumbre, los días 18 y 19 de junio en Bruselas. El objetivo, según Roma, es lograr una “mayor coordinación de la vigilancia fronteriza mediante normas comunes para la gestión de las llegadas directas e indirectas procedentes de zonas afectadas”, en línea con las inquietudes expresadas por Washington.

Unos días antes, durante la reunión del Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores (EPSCO) el 16 de junio en Luxemburgo, se buscará “definir las prioridades operativas” frente al brote, de acuerdo con la petición italiana, tras la cual se encuentra también la cita virtual de este viernes.

Además de estas reuniones a nivel de ministros, la presidencia chipriota de la UE ha puesto, como “medida de precaución”, en “modo vigilancia” el Dispositivo de Respuesta Política Integrada a las Crisis (Dispositivo RPIC); el que se activó durante el brote de hantavirus a bordo del crucero neerlandés Hondius que acabó desembarcando pasajeros en las islas Canarias.

El RPIC está actualmente en “modo de vigilancia”, lo que . El RPIC es un mecanismo que permite que, en momentos de crisis, la presidencia del Consejo pueda reunir a los principales actores —representantes de las instituciones de la UE y de los Estados miembros afectados— para “garantizar la coordinación y colmar lagunas” en la respuesta europea. Ese “modo vigilancia” permite facilitar más aún el intercambio de información en torno al brote de ébola, según la presidencia chipriota.

Según explica el propio Consejo, la principal herramienta de que se dispone es una “mesa redonda informal” encabezada por la presidencia del Consejo —durante este semestre, Chipre— y a la que asisten representantes de la Comisión Europea, del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), del gabinete del presidente del Consejo Europeo, de los organismos pertinentes de la UE y de los Estados miembros, así como expertos en la materia.

Uganda confirmó el jueves un nuevo caso de ébola, aumentando a 16 el número de contagios, incluido un fallecido, desde que el 15 de mayo se declarara el brote en la vecina RDC. En este país, mientras tanto, la cifra de fallecidos por este virus para el que por el momento no existe ni vacuna ni tratamiento asciende ya a 62, además de 363 casos confirmados, informa Efe.