Hay pocos espectáculos deportivos más apasionantes que el que se presenta este domingo (19:00 horas) en el Buesa Arena. Dos equipos frente a frente … sabedores de que una victoria les abre las puertas del cielo, del delirio, del todo es posible, la mejor sensación. Y que perder capa todas las ilusiones y les envía de vacaciones con el abismo como primera parada. El Yin y el Yang. Kosner Baskonia y Asisa Joventut se juegan el trabajo de todo un año en 40 minutos. Casi diez meses de esfuerzo constreñidos en cuatro cuartos de máxima tensión en los que se recomienda dejar los pensamientos negativos fuera de la pista.

La teoría se la conocen de memoria en el seno y el entorno de los dos clubes, de los más laureados de la Liga, de los que caer eliminados en cuartos de final supondría más motivo de decepción que de orgullo.    Decidirá la práctica. Toca hablar en la pista después del cruce de recriminaciones que mantuvieron en redes sociales las dos entidades sobre una tangana con demasiado eco. El turno de palabra le corresponde ahora al Buesa Arena, que elevará aún más la temperatura de una eliminatoria cada vez más agitada. Fuego al fuego. Cara o cruz.

El ganador jugará a partir del miércoles las semifinales de la ACB ante el Valencia Basket y el perdedor pasará unos días con el ceño fruncido. El enfrentamiento dominical es una verdadera final. La incertidumbre y el peso del resultado aumenta la expectación entre dos universos opuestos. La vocación ofensiva del conjunto azulgrana frente al ímpetu defensivo de la escuadra verdinegra. La primera entrega invitó al optimismo vitoriano gracias a un último cuarto exuberante. La segunda, dio alas,    arrojo y argumentos a la Penya. La trilogía se completa esta tarde y la trama no puede ser más trepidante. Con una amalgama de baloncesto moderno y de vieja escuela y el picante que le añade la riña del segundo partido.

Nadie mejor para defender la jerarquía azulgrana que el Buesa Arena que supera los 10.000 asientos ocupados. Los aplausos a Ricky Rubio en el choque de la fase regular y, en menor medida, el pasado miércoles quedarán omitidos tras verse implicado en la riña con Rodions Kurucs. El deseo de Dani Miret de imponer «una sanción importante» para el letón enturbia aún más los ánimos y una serie alargada hasta el máximo.

Reacción de Cabarrot y Forrest

El Kosner Baskonia juega con el fuego del Buesa Arena a su favor pero también con un riesgo mayor de quemarse. El factor cancha le entrega el favoritismo de una eliminatoria en la que cada golpe fue asestado por los equipos que actuaron como local. Pero también convierte a los de Galbiati en la escuadra que más tiene que perder. El sueño del doblete sigue ahí, a pesar de haber disputado el peor encuentro liguero en lo que va de curso hace menos de 48 horas. Diakite y Spagnolo, los mejores baskonistas en los duelos anteriores esperan sumar adeptos como Cabarrot o Forrest, los jugadores con vitola de estrella del campeón de Copa.

74

Puntos

Es la media del Baskonia en los dos primeros partidos, frente a los 93 de la fase regular.

La reposición de la fluidez ofensiva del Baskonia pasa por el alero galo y el timonel estadounidense. La anotación más baja del conjunto alavés en los tres primeros cuartos eran los 50 puntos anotados en Estambul ante el Fenerbahce. En el Olímpic se quedaron en 43. Igual que el Joventut le cogió la medida a la defensa en zona de los azulgranas, los de Galbiati tienen la misión de suprimir la tela de araña tejida por Miret con una circulación de balón más ágil que la exhibida hasta ahora. Una solución sería imponer su físico en defensa desde el salto inicial para, como ocurrió en el primer choque, agotar la gasolina    del veterano plantel catalán.

El rebote, la razón de la inconstancia azulgrana, es otra de las claves. El conjunto de Zurbano lo necesita para poder correr y anotar con facilidad. Las transiciones son el atajo al desacierto triplista que por ahora impera en el último cruce que queda por decidir, más allá de la inspiración en Badalona de Cameron Hunt. El ex del Manresa se vistió de Kyle Guy como verdugo azulgrana de un Joventut que en las últimas temporadas se atraviesa más que ningún otro oponente. Tampoco los duelos a cara o cruz en el Buesa Arena acostumbran a ser favorables a su inquilino. Aunque los dos últimos precedentes, en 2016 y en 2017 ante el Gran Canaria, el Baskonia logró sellar el pase a semifinales. Dicen que las estadísticas están para romperlas. Las maldiciones, también.

Entradas desde 10 euros para avivar la caldera de Zurbano

Minutos después de caer en Badalona, el Kosner Baskonia publicó una promoción especial para conseguir el mejor ambiente posible en el tercer partido. El club sacó a la venta las entradas del duelo con precios especiales. Los abonados baskonistas, que no tienen que pagar ya que la eliminatoria entra dentro del carnet, pueden retirar localidades adicionales por 10 euros. Por la misma cantidad, los aficionados que no sean socios pueden lograr un asiento en los anillos más elevados de la pista, mientras que por 15 y 20 euros podrán adquirir una mejor butaca. La hinchada azulgrana respondió con creces en poco tiempo. A primera hora del sábado, el club anunció que ya había dispensado más de mil tickets. El Buesa Arena superará la asistencia de 8.666 espectadores del miércoles e intentará erigirse como un fortín para celebrar el pase a semifinales.