El Buesa Arena ha hablado con sonido de viento. La afición azulgrana ha abroncado como pocas veces a un entrenador rival. Las declaraciones de Dani … Miret tras el segundo encuentro han provocado un recibimiento hostil hacia el badalonés. Primero con una gran pitada en cuanto ha puesto un pie en la pista. Y posteriormente con silbidos mucho más potentes durante la presentación de los equipos.

«Es un partido de play off. Sabíamos que la gente va a apretar independiente de los dos primeros partidos», expresó Miret en los micrófonos de Dazn. Justo cuando acabó su intervención televisiva, se cruzó con Galbiati. Ambos se tendieron la mano y se saludaron de forma cordial, con una palmada en el hombro del italiano, al que su homólogo de la Penya le acusó hace 48 horas de deshonestidad.

«No vale salir a decir que hemos ganado por la permisividad arbitral. Eso no es honesto. Nuestra defensa ha sido muy buena», calificó, además de considerar «una vergüenza» que el lombardo hiciera mención a los árbitros en un partido que el Joventut venció con autoridad. Sin embargo, las declaraciones de Galbiati no fueron críticas con los árbitros. «Mucho mérito de Joventut, con la defensa dura, con mucho contacto, entendimiento bien el criterio arbitral… y nosotros no», afirmó.

Además, Miret también critico que Rodions Kurucs no fuera expulsado por su falta, señalada como antideportivo, a Guillem Vives. «No me gustan estas cosas. Pero menos que se queden a medias. Lo que ha pasado es para eliminar a un jugador directamente y meter una sanción importante», declaró.

La eliminatoria se calentó. Y la atmósfera del Buesa Arena estuvo a la altura. Con el pase a semifinales de la ACB en juego, la afición azulgrana se volcó para la ocasión. Zurbano es una olla a presión en busca de intimidar al Joventut, que cuenta con jugadores con más experiencia que los vitorianos.