El mercado de verano ya ha comenzado a agitarse en torno al Sporting de Gijón tanto en salidas como en llegadas. Tras la primera … incorporación, el guardameta Arana, operación ya confirmada por el club, se espera que el central Sáenz sea el siguiente en firmar por los rojiblancos. Pero, para dejar entrar, primero hay que salir. Y, aunque ya se conoce la lista de transferibles, en Mareo también se tendrá que trabajar en la retención de talento.

Uno de los futbolistas con más caché en el Sporting actual es Guille Rosas. El lateral derecho gijonés vuelve a situarse en el escaparate después de completar una temporada en la que ha confirmado su valor dentro del proyecto deportivo de la entidad sportinguista. Varios clubes de Primera División, de hecho, han solicitado información sobre su situación contractual en Mareo y entre los equipos que han mostrado interés se encuentra el Rayo Vallecano. Además, el futbolista también cuenta con un buen cartel fuera de España, donde diferentes mercados siguen de cerca su evolución.

El canterano del Sporting es uno de los activos más valiosos de la plantilla y uno de los jugadores con mayor proyección dentro del vestuario rojiblanco. Su rendimiento durante los últimos cursos ha despertado el interés de conjuntos de categorías superiores, algo que parece que se volverá a repetir este verano.

La temporada recién finalizada ha servido para reforzar su peso específico dentro del Sporting. Guille Rosas ha sido uno de los futbolistas más utilizados por los dos cuerpos técnicos que han pasado por el banquillo durante el curso. Su compromiso competitivo y su perfil ofensivo le han convertido en un fijo en las alineaciones y en uno de los referentes de la estructura deportiva del club.

Más allá de los números, que vuelven a situarle entre los jugadores con mayor participación del equipo, el gijonés ha destacado por su capacidad para recorrer toda la banda derecha, aportando profundidad ofensiva. Cualidades que explican por qué varios clubes de Primera División han puesto sus ojos en él y por qué el Sporting considera que su continuidad es esencial. Tal es así, que en Mareo no se plantean la salida de uno de los estandartes de la cantera.

La llegada de Nicolás Larcamón al banquillo sportinguista añade un elemento más a la ecuación. El técnico argentino se ha caracterizado durante buena parte de su trayectoria por apostar por sistemas con tres centrales y dos carrileros de largo recorrido. Un modelo de juego que parece encajar a la perfección con las condiciones futbolísticas de Guille Rosas.

En un esquema de ese tipo, el canterano podría explotar sus principales virtudes. Su capacidad para incorporarse al ataque, resistencia para sostener esfuerzos durante los noventa minutos y experiencia en el fútbol profesional le convierten en un perfil ideal para desempeñar el papel de carrilero derecho. De hecho, pocos jugadores de la actual plantilla parecen adaptarse tan bien a una de las señas de identidad futbolísticas que pretende implantar Larcamón en Mareo.

Por ese motivo, la posible continuidad de Guille Rosas se contempla como una pieza fundamental en la construcción del nuevo Sporting que pretende levantar el técnico argentino. La dirección deportiva es consciente de que mantener una base sólida será clave para aspirar a objetivos más ambiciosos durante la próxima temporada.

Desde la cúpula del club también existe la conciencia de que el nuevo proyecto necesita conservar a sus principales referentes. El presidente ejecutivo, José Riestra, ya dejó claro esta misma semanas que jugadores como César Gelabert, Juan Otero y Jonathan Dubasin son considerados intransferibles. Un mensaje que refleja la intención de la propiedad de construir un equipo competitivo sobre una base sólida de talento.

Aunque el nombre de Guille Rosas no fue mencionado expresamente dentro de ese grupo, en Mareo existe la convicción de que forma parte de ese núcleo de futbolistas estratégicos sobre los que debe edificarse el futuro inmediato de la entidad.

Uno de los cuatro canteranos de la próxima temporada

Guille Rosas, Diego Sánchez, Nacho Martín y Gaspar Campos. Si las intenciones del Grupo Orlegi se cumplen, el primer equipo contaría la próxima temporada en su plantilla tan solo con cuatro futbolistas criados en Mareo. De ahí que el valor del lateral derecho gijonés trascienda incluso el terreno de juego. El lateral representa uno de los ejemplos más visibles del trabajo de cantera en un momento especialmente delicado para la estructura de Mareo.

No obstante, media docena de canteranos (Álex Lozano, Enol Prendes, Íker Martínez, Chris Ferreres, Álex Diego y Matabuena), todos con presencia en el filial la pasada temporada y también en entrenamientos del primer equipo, trabajaron la pasada semana en Mareo. El club tiene aún que definir quiénes de todos ellos participarán en el primer entrenamiento del equipo el 8 de julio.