«Hace falta mano dura contra la delincuencia»
En el colegio Melitón Carvajal de Lima, ubicado en Lince, un barrio de clase media, una pareja de médicos iba a acudir a votar, cada uno por un candidato distinto, aunque en otra localidad. Él, Moisés Ipanaque, de 42 años, lo hará por la derechista Keiko Fujimori por miedo a la opción que representa Roberto Sánchez, de izquierda: «Ya tenemos el precedente de Venezuela, Cuba, Bolivia… y mira cómo están». Ella, Akemi Collantes, de 40 años, votará por Sánchez no por convicción, sino porque cree que Keiko «ya tiene poder en el Congreso y en el poder judicial, así que darle también la presidencia sería demasiado». Ella desde el Congreso ha hecho todo lo que le conviene y ha malogrado el país. Sánchez tampoco es una buena opción, pero el Congreso lo va a estar limitando». Ambos están muy preocupados por la inseguridad que se vive en el país. «Anoche mismo, a las once, vimos un robo, y en el interior del país es peor que en Lima», dice. «Hace falta mano dura», interviene él, «por eso voto por Keiko, hay que darle una oportunidad. Su padre fue quien gobernó y también hizo cosas buenas; acabó con el terrorismo».