La Guardia Civil de Montaña ha rescatado a 12 personas, una de ellas con un golpe de calor y otras tres con síntomas de deshidratación, en cinco días, en distintos puntos del Alto Aragón, en un total de nueve intervenciones.
Fue este sábado cuando un hombre de 62 años y vecino de Zaragoza sufrió un golpe de calor cuando se encontraba en el pico Aspe (Aísa) en compañía de otro senderista de 37 años. El hombre estaba sufriendo náuseas, vómitos y presión en el pecho y fue trasladado, junto a su compañero, hasta la helisuperficie de Jaca, donde posteriormente fue transferido al helicóptero medicalizado del 112 para ser llevado al Hospital Clínico de Zaragoza, según han informado desde la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca.
El primer rescate fue el lunes día 2 a las 15:00 horas, cuando se comunicó que dos senderistas no podían continuar la actividad debido a la “sobrestimación de sus posibilidades y falta de planificación”, presentando uno de ellos deshidratación. Se encontraban en el Coll de Siso, en la Sierra de San Chulián (Benasque), hasta donde acudió el Greim de Benasque, Unidad Aérea de Huesca y médico del 061, que evacuaron y trasladaron los senderistas a la helisuperficie de Benasque, donde continuaron por sus propios medios. Se trata de un hombre y una mujer alemana de 41 y 30 años.
El martes hubo tres intervenciones para auxiliar a otras tres personas. Un senderista sufrió una caída en vertical cuando iba por el Camino de Santiago entre las localidades de Escara y Santa Cilia (Jaca), sufriendo contusiones y laceraciones. El Greim Jaca que se acercó a la zona en vehículo oficial y lo evacuó hasta el Hospital de Jaca. Se trata de un hombre de 75 años y vecino de Tarragona.
En el segundo aviso se comunicó que un senderista, un hombre de 69 años y vecino de Pamplona (Navarra), había sufrido una luxación de muñeca tras caer por un tropiezo en la Faja de Canarellos (Torla). Agentes del Greim de Boltaña, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061 lo trasladaron hasta hasta la Pradera de Ordesa, donde le esperaba una ambulancia para ser llevado al Hospital de Jaca.
Y el tercer rescate fue el de un barranquista en el barranco la Plañera (Bielsa), que tras saltar a una poza se fracturó el fémur. Fue auxiliado por el Greim de Boltaña, el helicóptero y un médico del 061, y trasladado en la aeronave hasta la helisuperficie de Benasque, donde le esperaba una ambulancia para ser llevado al Hospital de Barbastro. Se trata de un hombre de 37 años y nacionalidad francesa.
El viernes día, un senderista de 49 años y vecino de la comarca de Sobrarbe sufrió heridas leves en torso y cara al caer al río Ara a su paso por Aínsa, por lo que fue evacuado para se trasladado posteriormente a un centro médico. En la intervención participaron el Greim de Boltaña, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061.
Ya el sábado 6 de junio, hubo tres rescates de cinco personas. El primer aviso fue a las 09:50 horas, comunicando que dos senderistas, mientras realizaba la actividad en el sendero GR-11, en el Valle de Pineta (Bielsa), no podían continuar la actividad debido a “sobrestimación de sus posibilidades, deshidratación y agotamiento·. Se activó el Geim de Boltaña, el helicóptero y médico del 061, que los evacuaron y trasladaron hasta el refugio de Pineta, donde continuaron por sus propios medios. Se trata de dos hombres de 35 y 47 años y nacionalidad lituania.
A las 12:50 horas llegó el aviso del senderista que sufrió un posible golpe de calor en el Aspe, y a las 15:00 horas, efectivos del Greim de Benasque salieron para auxiliar a un senderista, de 65 años y nacionalidad inglesa, que mientras realizaba la actividad en el descenso desde el Ibón de Batisielles al aparcamiento de Estós (Benasque), se fracturó un tobillo tras tropezar. Fue trasladado en el vehículo oficial hasta el centro de salud de Benasque.
Y este domingo, se ha auxiliado a un barranquista de 23 años y vecino de Zaragoza, que mientras descendía el barranco Viandico (Fanlo), ha sufrido un esguince de tobillo. El Greim de Boltaña, el helicóptero y un médico del 061 lo han evacuado y trasladado en la aeronave hasta su vehículo particular, con indicaciones de acudir al centro médico más cercano