El seleccionador danés, Brian Riemer, admitió que el impacto emocional impidió seguir el partido. Aunque Eriksen saludó a sus compañeros al salir, el shock persistió. «Christian nos hizo un gesto al irse», dijo Riemer tras la suspensión.

Además, Riemer apuntó que un choque previo con Ruslan Malinovskyi podría haber disimulado el problema médico. «Unos minutos antes de que se sintiera mal, había forcejeado con Malinovskyi y pensé que por eso parecía tan angustiado, pero me equivoqué. A partir de ese momento, ni yo ni los jugadores en el campo podríamos haber continuado con el partido», añadió el seleccionador.