David Lozano

Sandra Barneda, actual cara visible de La isla de las tentaciones en Telecinco, ha confesado en el pódcast Decir las cosas de Vanity Fair las verdaderas razones que la llevaron a rechazar inicialmente el reality que hoy la ha consolidado como una de las presentadoras estrella de la cadena.

“A mí me ofrecen La isla de las tentaciones y les digo que no por un tema económico”. Así de clara y directa fue Barneda al explicar su decisión inicial. En aquel momento, la periodista estaba al frente de Supervivientes y Gran Hermano VIP, dos formatos que le reportaban alrededor de 30 prime times al año. La propuesta de Mediaset para el nuevo reality (que se emitiría en Cuatro y constaba de solo ocho episodios) chocaba frontalmente con su agenda y, sobre todo, con su cuenta de resultados.

“Me dijeron que se grababa en temporada alta y no podría hacer Supervivientes, y que al estrenarse en Cuatro coincidiría con GH VIP. Entonces le dije a Paolo Vasile: ‘No me salen las cuentas’”, relató.

El audio enviado al entonces todopoderoso consejero delegado de Mediaset España no tuvo la respuesta esperada. Más bien todo lo contrario. Hubo un silencio absoluto. Y después, el castigo.

“Casi me tiro un año y pico sin trabajar. Hubo un castigo”, reconoce sin ambages la presentadora. Barneda se enteró por la prensa de que ya no haría ni Supervivientes ni Gran Hermano VIP. También por los medios supo que Mónica Naranjo sería finalmente la elegida para presentar la primera edición de La isla de las tentaciones.

En ese periodo de ostracismo televisivo, Sandra Barneda montó su propio canal de YouTube para mantenerse activa y visible. La situación era tan delicada que, meses después, cuando Paolo Vasile la citó, la presentadora ya estaba “más muerta que otra cosa”.

El directivo le ofreció entonces moderar los debates del programa. Barneda aceptó. Poco después, Mónica Naranjo no llegó a un acuerdo con la cadena y la propuesta de presentar La isla de las Tentaciones completo volvió a aterrizar sobre su mesa justo cuando su contrato estaba a punto de expirar.

Así comenzó su segunda etapa al frente del formato, en plena pandemia, convirtiéndose en la primera producción que se grababa fuera de España durante dos meses y medio en las duras condiciones post-COVID.

El relato de Barneda deja al descubierto las duras reglas no escritas de Mediaset en la era Vasile: o aceptas lo que te ofrecen, o pagas las consecuencias. Un “castigo” ejemplar que la dejó fuera de los grandes prime times durante casi un año y que hoy, con la perspectiva del tiempo, la propia presentadora resume con crudeza pero sin rencor aparente.

Lo que empezó como un “no” por pura cuestión de números acabó convirtiéndose en uno de los programas más rentables y comentados de Telecinco, con Barneda al mando desde la segunda edición. Una historia de supervivencia en el salvaje mundo de la televisión de realities, donde rechazar una oferta del jefe puede salir muy caro.

¿Lección aprendida? En Mediaset, como en muchos otros grandes grupos, a veces es mejor que “te salgan las cuentas”… o atenerte a las consecuencias.

Andrés Pajares, en febrero de 2023 en Madrid.