Durante las últimas semanas hemos repasado la historia y los misterios que envuelven a las dos obras que Antonio Gaudí dejó en la provincia de … León: la Casa Botines y el Palacio Episcopal. Ahora toca mirar más allá y descubrir el sello que el arquitecto dejó en estas tierras más allá de sus diseños.

No hace falta marchar muy lejos para darse cuenta de que Gaudí fue más que Gaudí. Su estilo, en pleno Modernismo, no pasó inadvertido para otros arquitectos que quisieron imitar, o tratar de igualdad, la complejidad de sus planos.

En la misma ciudad de Astorga existen claros ejemplos, algunos vinculados con las familias de renombre que crecieron en la época más fértil de la ciudad bimilenaria.

Casa Granell de Astorga.

Casa Granell de Astorga.

(LN)

Una clara muestra es la iglesia de San Andrés, cuyo recuerdo evoca al Palacio Episcopal y no va nada desencaminado. De hecho, su arquitecto Fernández Reyero fue uno de los que tomó a Gaudí como inspiración para levantar el templo y en muchos detalles se puede ver su impronta. Sin salir de la órbita religiosa, el Seminario de Astorga tiene simbología del propio genio en sus bóvedas de panda del nuevo claustro abierto o las celosías del segundo piso; y en la Catedral reposan los restos del obispo Grau, el gran amigo de Gaudí, cuya lápida y catafalco fue diseñado por el propio genio.

Detalle del actual Museo del Chocolate de Astorga.

Detalle del actual Museo del Chocolate de Astorga.

(LN)

Otros edificios de aires modernistas en Astorga, en lo que también se nota la influencia del catalán durante los seis años que visitó la ciudad, podrían ser la popular Casa Granell de Antonio Palacios o el museo del Chocolate o palacete de Magín Rubio.

En León capital, más allá de Botines

La Ruta Modernista de León se detiene en algunos espacios en los que aflora la esencia gaudiniana y muchos de ellos se ubican a las faldas de la propia Casa Botines. De forma literal.

La cafetería Victoria, con el mejor escaparate de los almacenes y viviendas levantados por el arquitecto, mantiene en su interior la esencia de esa época en la que uno puede imaginarse tomando un café con el mismísimo Antoni en la mesa de al lado.

Interior de Farmacia Merino, en la calle Ancha.

Interior de Farmacia Merino, en la calle Ancha.

(A.G.B)

En la calle Ancha, la capilla del Cristo de la Victoria, levantado por Demetrio de los Ríos en el lugar donde se ubicó la antigua vivienda de San Marcelo y Santa Nonia, según la tradición, es otro emblema de este estilo. Y antes de llegar al Gótico de la Catedral de León, toca detenerse en la antigua farmacia con dos siglos de historia, aunque en su actual ubicación lleva desde el Franquismo, que es otro punto en el que el tiempo parece detenerse desde que aquel joven arquitecto pisara las calles de León.

De La Bañeza a Valencia de Don Juan

Otras localidades leonesas que tiene grabado el Modernismo en sus calles son La Bañeza o Valencia de Don Juan. La primera tiene muchos edificios de este estilo en su plaza Mayor, pero también en las calles Astorga, del Reloj o Juan de Mansilla. Y en otros edificios industriales como la Fábrica de Harinas o el teatro Pérez Alonso.

La plaza Mayor de La Bañeza y su ayuntamiento.

La plaza Mayor de La Bañeza y su ayuntamiento.

(LN)

Y singular, y casi gaudiniano, es el edificio Centinela de Santiago Nava, en Coyanza. Conocido popularmente como la ‘Casa Batman’, por sus torreón y sus ventanas, hasta 29, con forma de murciélago que decoran la casa más singular de la localidad y que tiene como base ocho octógonos. Todo muy Gaudí.

Detalle del Edificio Centinela de Valencia de Don Juan.

Detalle del Edificio Centinela de Valencia de Don Juan.

(LN)

También en Valencia de Don Juan destaca otro bonito edificio que sigue el mismo patrón, el Palacete Ortiz.

Palacete Ortiz de Coyanza.

Palacete Ortiz de Coyanza.

(LN)

¿Y en El Bierzo?

Bembibre cuenta con numerosos edificios en su casco histórico que fueron residencia de comerciantes y médicos de finales del siglo XIX y principios del XX. El Modernismo se cuela en la avenida Susana González y la plaza Mayor.

El Ponferrada existe el edificio conocido como de ‘La Obrera’, debido a la asociación que allí tuvo su sede, y que fue diseñada por el catalán Victoriano Domenech con su estilo ‘art decó’.

Especial Año Gaudí en León

Pero el Gaudí más puro está en un remoto lugar de la comarca. En el pueblo de Quintela, en Balboa, un berciano exiliado en Cataluña, amante de la obra del arquitecto, Javier Suárez, logró hacerse con siete mosaicos del artista vinculados con el mar. Con forma hexagonal, este icono gaudiniano da hoy la bienvenida a los clientes del bar Molino del Agüita, un antiguo molino harinero hoy reconvertido en espacio hostelero.

El molino del Agüita en Balboa.

El molino del Agüita en Balboa.

(Instagram Molino del Agüita)

Más allá de la arquitectura

Antonio Gaudí también tiene reservadas calles en León, Navatejera o Jiménez de Jamuz. Otros empresarios le han dado su nombre a hoteles y restaurantes, como el Rincón de Gaudí o el Hotel Gaudí, ambos en Astorga. Y en la capital son los propietarios de apartamentos turísticos los que tienen su nombre como reclamo.