Quincy Jones y Frederick Emmons proyectaron un modelo de vivienda que aún hoy sigue vigente

Uno de los principales retos a la hora de intervenir en una casa Eichler es saber hasta dónde llegar. Para aquellos que no lo sepan, son viviendas unifamiliares de posguerra construidas en California por el promotor Joseph Eichler entre los años cuarenta y los setenta, caracterizadas por su estructura rectangular, sus grandes ventanales, con patios abiertos al cielo y una filosofía de diseño que buscaba llevar la arquitectura moderna a las clases medias americanas.

El modelo residencial que los arquitectos A. Quincy Jones y Frederick Emmons desarrollaron seguía una lógica espacial tan precisa que cualquier reforma incapaz de comprenderla termina jugando en su contra. Ese era precisamente el problema de la Twin Gable House, una vivienda que había acumulado varias intervenciones sucesivas que fueron diluyendo la claridad y coherencia de su diseño original. Cuando el proyecto llegó a Ryan Leidner Architecture el objetivo era claro: recuperar esa esencia perdida y devolver a la casa todo el esplendor de su herencia mid-century.

interior de una vivienda blanca con alfombra roja

Cuando están abiertas, las puertas correderas de vidrio borran la frontera entre interior, atrio y jardín trasero. La chimenea con solera de mármol de Carrara y las sillas LCW de Eames sobre alfombra de colores dan ese toque que lo une al mid-century.© Joe Fletcher

Los clientes, una pareja de diseñadores que trabajan en el sector tecnológico, no querían reinventar la casa. Querían que fuera más abierta, más cómoda y más conectada con el jardín. Ese programa, aparentemente sencillo, exigía ante todo una relectura honesta del original: entender qué había funcionado, qué se había perdido con los años y qué necesitaba la vida contemporánea de la familia. La intervención, desarrollada en 204 metros cuadrados, se planteó como un trabajo de recuperación en vez de transformación, manteniendo la herencia de la arquitectura.

Eliminaron tabiques para crear una relación más fluida entre cocina, zonas de estar, atrio y jardín trasero, y las estancias se reorganizaron sin ampliar la superficie. Al fondo de la vivienda, unas puertas correderas de vidrio plegable abren el interior a la piscina y el paisaje, diseñado por Stephens Design Studio, convirtiendo el jardín en una extensión activa de la vida doméstica. Casi todas las habitaciones tienen contacto directo con el exterior, lo que amplifica la escala de la casa más allá de sus dimensiones reales.

casita blanca con piscina

Fachada posterior desde la piscina, con la estructura de doble cubierta y las estancias completamente abiertas al exterior. Desde esta perspectiva se ve a la perfección la estructura de una casa Eichler.© Joe Fletcher