El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, designó este jueves a Unión Cuba-Petróleo (CUPET), la empresa estatal que monopoliza la importación, refinación y distribución de combustibles en Cuba, como entidad sancionada bajo la Orden Ejecutiva 14404 del presidente Trump, firmada el 1 de mayo de 2026.

La medida bloquea todos los bienes e intereses de CUPET bajo jurisdicción estadounidense y prohíbe cualquier transacción con la entidad por parte de personas o empresas sujetas a la ley de EE.UU.

La advertencia va más allá de las fronteras estadounidenses: el Departamento de Estado alertó explícitamente que «las personas no estadounidenses, incluidas las instituciones financieras extranjeras, deben proceder con cautela en cualquier trato con una parte sancionada bajo esta autoridad».

La EO 14404 establece que empresas e instituciones financieras no estadounidenses que realicen transacciones con entidades designadas, o que operen en los sectores de energía, defensa, metales y minería, servicios financieros o seguridad de la economía cubana, están en riesgo de ser ellas mismas incluidas en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

Rubio acusó al régimen de haber convertido la energía en un instrumento de represión y enriquecimiento ilícito.

«El régimen ha robado y acaparado el combustible disponible, utilizándolo para el avión privado de los Castro, las fuerzas de seguridad empleadas para reprimir al pueblo cubano, para mantener iluminados hoteles turísticos vacíos y para transportar personas en autobuses para protestas falsas y maniobras políticas», detalló.

El secretario de Estado subrayó que todo esto ocurría «mientras el pueblo cubano sufría apagones y esperaba semanas para llenar el tanque de sus autos».

La designación llega un día después de que se revelara que Vanguard Energy, una empresa de Coral Gables (Florida), habría firmado un contrato con una agencia importadora cubana para arrendar instalaciones de CUPET y enviar más de 250,000 barriles de gasolina y diésel por viaje, en lo que se describió como el mayor envío de combustible estadounidense a Cuba desde la era Eisenhower.

El mismo miércoles, el Departamento de Estado desmintió haber autorizado esa operación, señalando que «las sanciones de la administración Trump siguen vigentes a falta de una guía específica o una licencia en contrario». La designación de CUPET cierra definitivamente cualquier ambigüedad legal sobre operaciones a través de sus instalaciones.

Esta es la segunda gran acción bajo la EO 14404 en menos de cinco semanas.

El 7 de mayo, Rubio formalizó sanciones contra GAESA -el conglomerado militar empresarial que controla el turismo y las importaciones cubanas- con un plazo hasta el 5 de junio para que empresas extranjeras cortaran vínculos. Esa presión llevó a las navieras Hapag-Lloyd y CMA CGM a suspender operaciones con Cuba en mayo.

Rubio también señaló que los activos clave de CUPET fueron «ilegalmente expropiados de propietarios estadounidenses hace años», añadiendo una dimensión de reclamación histórica a la sanción.

La medida llega en el peor momento energético que ha vivido Cuba en décadas.

Desde enero, el suministro de petróleo venezolano se interrumpió tras la captura de Nicolás Maduro, Rusia realizó su último envío en octubre de 2025 y México suspendió sus suministros por temor a aranceles estadounidenses.

El déficit eléctrico alcanzó un récord de 2,174 MW el 14 de mayo, con apagones de hasta 22 horas diarias en La Habana. Cuba genera actualmente menos de 1,000 MW, apenas un tercio de los aproximadamente 3,000 MW que necesita.

El propio ministro de Energía cubano, Vicente de la O Levy, admitió en mayo que Cuba no tenía «absolutamente nada de fuel, de diésel, solo gas acompañante».

Rubio cerró el anuncio con un mensaje directo: «El presidente Trump desea un nuevo futuro para el pueblo cubano con mayor libertad y oportunidades económicas y políticas. Hasta entonces, continuaremos atacando la capacidad del régimen comunista para utilizar su comercio de energía para promover su agenda corrupta y reprimir violentamente al pueblo cubano».