Eibar volverá a convertirse mañana en punto de encuentro del ciclismo de base con la celebración del 90º Gran Premio San Juan, una prueba histórica … que este año adquiere un significado especial al convertirse en el primer acto deportivo incluido dentro de la programación del centenario del Club Ciclista Eibarrés.

La carrera, que además coronará al campeón de Gipuzkoa de categoría júnior, supondrá el inicio visible de una larga serie de actividades con las que la entidad celebrará durante los próximos meses sus cien años de historia. Precisamente el pasado miércoles, durante el acto de presentación del centenario celebrado en el Teatro Coliseo, el presidente del club, Ángel López, destacó la importancia de esta prueba como punto de partida de una conmemoración que se prolongará hasta la primavera de 2027.

La salida neutralizada tendrá lugar a las 10.00 horas desde la calle Toribio Etxebarria, frente al ambulatorio. Desde allí, el pelotón se dirigirá hacia Azitain antes de iniciar oficialmente una carrera de 96,9 kilómetros que volverá a reunir a algunas de las principales promesas del ciclismo guipuzcoano y vasco.

El recorrido presenta un perfil exigente y muy propicio para los corredores más completos. Tras abandonar Eibar, los participantes pondrán rumbo hacia Bergara y Oñati, atravesando las zonas de San Prudencio y Zubillaga antes de regresar nuevamente hacia Bergara y dirigirse posteriormente hacia la costa por Soraluze, Maltzaga y Elgoibar.

La segunda mitad de la prueba concentrará las principales dificultades. Tras el paso por Mendaro, el pelotón afrontará la subida al Alto de Kalbario, primer puerto puntuable de la jornada, situado en el kilómetro 62,3. Posteriormente llegará el decisivo Alto de Azkarate, en el kilómetro 79,9, una ascensión que podría seleccionar definitivamente la carrera antes del regreso hacia Elgoibar y Eibar.

La meta volverá a estar instalada en la calle Toribio Etxebarria, donde se espera la llegada de los primeros corredores en torno a las 12.30 horas. El desenlace promete emoción, ya que la dureza acumulada del recorrido suele provocar diferencias importantes entre los favoritos y convertir los kilómetros finales en una auténtica batalla por la victoria.

La cita servirá para poner en marcha oficialmente las celebraciones del centenario de una entidad que ha marcado la historia del ciclismo vasco durante un siglo. El logotipo conmemorativo acompañará desde ahora todas las actividades organizadas por el club, que afronta una temporada muy especial.

Desde el Club Ciclista Eibarrés han querido agradecer el apoyo del Ayuntamiento de Eibar, Ascensores Beltrán y del resto de colaboradores y voluntarios que hacen posible la organización de la prueba.