El Ayuntamiento de Armilla ha decidido no contar con la actuación prevista del cantante Beret en las próximas Fiestas de San Miguel de la ciudad.

Esta decisión se adopta tras conocerse públicamente la detención del artista y las medidas cautelares acordadas por la autoridad judicial en el marco de una investigación por una presunta agresión sexual, entre ellas la prohibición de aproximarse o comunicarse con la denunciante.

El Ayuntamiento de Armilla mantiene una posición de «tolerancia cero» frente a «cualquier manifestación de violencia contra las mujeres». «La defensa de la igualdad, la prevención de las violencias machistas y el acompañamiento a las víctimas forman parte del compromiso firme y sostenido de esta ciudad desde hace años, materializado en políticas públicas, recursos específicos y campañas permanentes de sensibilización y protección», señalan desde el consistorio en un comunicado.

Armilla lleva años trabajando para que sus Fiestas de San Miguel sean un espacio «seguro para las mujeres». Cada edición «incorporamos medidas concretas de prevención y protección frente a las violencias machistas», como los Puntos Violeta, la Patrulla Violeta, las pulseras detectoras de sustancias en bebidas, el servicio gratuito de taxi para mujeres o las campañas de sensibilización y acompañamiento.

Todo ello responde a una «convicción clara: las mujeres deben poder disfrutar de nuestras fiestas con libertad, tranquilidad y seguridad». Precisamente por ese compromiso «firme y sostenido», resulta «incompatible» con los valores que «defendemos mantener en la programación de nuestras fiestas a una persona investigada por unos hechos de esta naturaleza».

Esta decisión responde a una cuestión de «coherencia institucional y de responsabilidad ética con los valores que defendemos como ciudad». La prioridad, en este caso, es la «protección de la víctima» y el «respeto hacia todas aquellas mujeres que sufren o han sufrido cualquier tipo de violencia».

El Ayuntamiento de Armilla quiere trasladar un mensaje de «cercanía, apoyo y respeto» a la mujer denunciante, «poniéndose a su disposición para cualquier ayuda o recurso que pudiera necesitar a través de los servicios especializados municipales. Nuestro compromiso está, y estará siempre, del lado de las víctimas».