Ignacio Echeverría conmovió al mundo en 2017 al enfrentarse con su monopatín a los terroristas yihadistas en el Puente de Londres, salvando varias vidas … antes de perder la suya. «Vivió y murió por los demás», lo recordaba así su padre, Joaquín, quien nueve años después, junto a demás familia y amigos asturianos, lucha para que Madrid inmortalice su ejemplo de valentía con un monumento en un lugar de la máxima relevancia: la emblemática Plaza de Colón, cerca de la estatua del almirante Blas de Lezo.
El proyecto, que cuenta con el diseño de los prestigiosos escultores Salvador Amaya y Marta Salinas, así como con el respaldo de la Fundación Hispano Británica y las embajadas de España y el Reino Unido, busca ahora el impulso definitivo de los ciudadanos. De momento, la iniciativa registrada en los presupuestos participativos del Ayuntamiento cuenta con una veintena de votos, una cifra inicial que los promotores esperan elevar rápidamente con la ayuda de los vecinos.
El objetivo es alcanzar la meta de los 1.000 votos, el umbral necesario para que los técnicos municipales evalúen y validen el proyecto de manera oficial. Aunque la financiación de la escultura se gestionará en una fase posterior mediante una suscripción popular, este primer paso es fundamental.
Para votar a favor de esta propuesta artística e histórica, es necesario estar empadronado en el municipio de Madrid y ser mayor de 16 años. El proceso es rápido, gratuito y se realiza directamente en la plataforma oficial de participación ciudadana del Ayuntamiento a través decide.madrid.es.