A sus 78 años, Víctor Manuel está devorando una etapa personal y profesional muy feliz. Acaba de editar un nuevo disco que está presentando en una exitosa gira de conciertos y esta semana se ha convertido en el primer músico que ha sido investido doctor Honoris Causa por la Universidad de Oviedo. Una distinción que le ha llenado de orgullo. 

Es el premio a una trayectoria de seis décadas en los escenarios. Conoció el éxito muy joven y desde entonces ha permanecido en el primer plano con un discurso reivindicativo y enérgico que le ha granjeado seguidores acérrimos pero también críticos muy duros. 

Un itinerario en el que ha vivido momentos sumamente delicados, como un atentado que sufrió junto a su esposa, Ana Belén. Hace ya 51 años de aquel suceso que permanece muy vivo en su memoria. 

El cantautor de Mieres rescata en una entrevista con Jordi Évole este episodio: «Ahora sí me acojono al ver el sitio en el que vivíamos Ana y yo. En ese sitio nos pusieron una bomba de tamaño considerable que voló toda la puerta de entrada con una inscripción: Guerrilleros de Cristo Rey. Fue en 1975″.

No termina aquí su relato: «Estábamos construyendo otra casa para irnos allí y nos pusieron un petardo mucho más gordo que rompió todo el forjado. Recuerdo ir con el sargento de la Guardia Civil de Torrelodones, que era el pueblo, y dijo que había sido el aire y estaban todos los tabiques volados».

Un ataque del que tardarían mucho tiempo en conocer su autoría: «Supimos quién había hecho eso al cabo de muchos años cuando abrimos ‘El País’ y vemos la noticia de un hombre que había sido detenido. En la calle Cardenal Cisneros estaba entorpeciendo el tráfico y alguien le tocó el pito por detrás. Entonces se bajó del coche, sacó una pistola y le pegó un tiro. Lo redujeron, lo llevaron a comisaría y, después de recibir varios golpes, empezó a contar lo que había hecho».

El currículo del atacante estaba manchado de sangre: «Había puesto una bomba en una papelera en Malasaña, matado a una mujer embarazada y dejado a su marido malherido. También había colocado la bomba que estalló y mató a un bedel de ‘El País’ apellidado Fraguas y había puesto dos bombas en la casa de artistas en Torrelodones. Había sido un tío de extrema derecha de Torrelodones que en ese momento ya estaba en Brasil con un chiringuito muy acomodado. Había pasado unos pocos años en la cárcel y en cuanto salió, marchó a Brasil».