Jürgen Klopp es uno de los nombres VIP de los palcos de prensa de este Mundial 2026. El alemán es uno de los comentaristas de la televisión teutona para el gran evento deportivo y sus palabras tienen mucho peso.

Una de las principales críticas del exentrenador del Liverpool fueron las pausas de hidratación. En este torneo, cada encuentro tendrá dos pausas para combatir el calor: una en el minuto 25 y una en el minuto 70, separando el encuentro en prácticamente cuatro cuartos. Pero la razón del enfado de Klopp es otra:

«El fútbol está siendo secuestrado por ejecutivos atrincherados en oficinas con aire acondicionado. Las pausas para la hidratación se presentaron como un escudo para proteger el bienestar de los jugadores, una causa noble frente al calor. Pero no son más que una jaula dorada construida para los patrocinadores«, afirmó el teutón en el canal ZDF.

El entrenador dle Liverpool Juergen Klopp

El exentrenador del Liverpool Jürgen Klopp / EFE/EPA/ADAM VAUGHAN

Klopp cree que las pausas de hidratación han pasado de ser una ayuda para los futbolistas a una excusa para la FIFA para ganar más dinero con los patrocinadores, ya que las cadenas televisivas aprovechan esos minutos de pausa en el juego para colar anuncios.

«Antes el fútbol era el evento principal, pero ahora corre el riesgo de convertirse en la música de fondo de un espectáculo publicitario«, añadió Klopp.

Esta es una de las principales quejas de muchos aficionados que repiten la famosa frase de: «Odio al fútbol moderno». En el país donde el deporte no es más que un espectáculo, el Mundial corre el riesgo de perder su esencia, según el exentrenador alemán.

Las pausas de hidratación tienen sentido cuando protegen la integridad de los futbolistas, pero en esta Copa del Mundo se obliga a ellas incluso en estadios donde la temperatura no es alta. Todo esto baja y para por completo el ritmo del juego, influyendo directamente en el espectáculo, algo que Klopp se encargó de denunciar.