Makoke y Gonzalo Fernández ya se han convertido en marido y mujer tras sellar su amor anoche en una emotiva ceremonia matrimonial celebrada en Ibiza, una celebración a la que asistieron 115 invitados. En el programa Fiesta se han dado a conocer todos los detalles sobre el que ya es uno de los días más importantes en la vida de la pareja, mientras que el colaborador Aurelio Manzano ha sacado a la luz las críticas que han hecho algunos de los asistentes al enlace.
Tal y como se pudo ver en las imágenes exclusivas sobre el especial momento en el que la pareja se dio el «sí, quiero» que mostró el programa ¡De Viernes!, los recién casados se encuentran pletóricos. Después de una gran celebración que se alargó hasta las tres de la madrugada, la fiesta continúa hoy con una comida en un restaurante situado en primera línea de playa.
En el plató de Fiesta, los colaboradores han comentado la boda de su compañera y de algunas curiosidades ocurridas en la misma, como el singular obsequio que los novios entregaron a los presentes: una tarta de queso que llamó la atención de todos. Sobre este detalle, Alexia Rivas se ha mostrado contundente al asegurar: «¿A quién se le ocurre regalar una tarta de queso en Ibiza que se te derrite entera? Me parece una paletada».
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Por su parte, Aurelio ha querido sacar a relucir las quejas que algunos de los asistentes habrían realizado sobre el menú del banquete, explicando que: «Me han contado, y lo transmito tal cual como me lo han contado personas que han estado dentro, que ha sido un desastre. La comida fue muy mala y hubo problemas«.
Instantes después, Marta López, que fue una de las invitadas al enlace, ha conectado en directo desde el restaurante donde se está llevando a cabo la postboda para dar su propia versión y despejar todas las dudas sobre si son ciertas estas críticas y si la comida era realmente mala. «Estaba todo muy rico, no se puede criticar la comida», ha comenzado diciendo la colaboradora, aunque seguidamente ha añadido: «Es verdad que a lo mejor decían ‘ay pues yo al solomillo no le habría puesto salsa’, pero es un hotel de cinco estrellas y eso ya no es culpa de Makoke ni de nadie«.
Tras escuchar su testimonio, Aurelio ha insistido en su información señalando que: «A mí me han dicho que hubo problemas y que hubo gente que no pudo comerse el solomillo, que además no estaba bien hecho, y tuvieron que comerse el pescado. O sea que hubo un poquito de lío», dejando en el aire los pormenores de la celebración y el motivo por el cual la novia no llegó a ponerse el tercer vestido que tenía preparado para su gran día.