
13/06/2026
Actualizado 14/06/2026 – 19:42h.
Tras las discretas experiencias vividas en Turquía -5 goles en 16 partidos en el Ankaragücü-, Italia -un tanto con la Sampdoria en 10 encuentros-, Brasil -una diana en duelos con el Coritiba- y Malasia -4 goles en 13 choques con el Johor Darul-, pocos se podían imaginar el rendimiento de Jesé Rodríguez en su tercera etapa con la UD Las Palmas. Su retorno se antojaba, en algunos mentideros mediáticos, casi como una propina del club para un Bichito que parecía ya alejado del aura que exhalaba en sus tiempos mozos en el Real Madrid.
No obstante, en un año de cierto regusto a fiasco -eliminados en la primera eliminatoria de ascenso- y raquítico de pólvora -el noveno equipo de la liga con 57 goles-, El atacante se reivindicó a base de orgullo y tras un arreón omnívoro de fútbol que supo materializar especialmente en la segunda vuelta, cuando la dirección deportiva se veía con la necesidad de echar mano del mercado invernal ante el rendimiento del balcánico Milos Lukovic y los problemas físicos de Ale García, hasta ese momento el máximo realizador del equipo.
A diferencia de Jonathan Viera, Jesé fue poco a poco ganando cuota de protagonismo en la pizarra de Luis García hasta conquistar la titularidad no solo por galones pretéritos sino a base de meritocracia. No en vano, el isleño acabó el ejercicio como el máximo realizador con 11 goles -10 en liga y una diana en el playoff de ascenso-. Una cifra muy lejana de la aportación, por ejemplo, de los 23 de Andrés Martín en el Racing, los 24 de Carlos Ruiz para el Málaga o los 25 del pichichi Sergio Arribas.

La imagen de su llegada el pasado año. El jugador quería repetir esta imagen este verano… al menos antes de su última publicación en redes.
(Cober)
En cualquier caso, ante el secarral esbozado por la UD como espontáneo axioma durante la temporada, Jesé se reivindicó con orgullo. De hecho, y tras los problemas físicos que padeció en otoño, tuvo que esperar hasta la jornada 18 para paladear su primera titularidad, en este caso en el empate ante el AD Ceuta en el Alfonso Murube de la ciudad norteafricana (1-1).
El primer gol, casi en Navidad
Sería ya la siguiente jornada, a las puertas de la Navidad -20 de diciembre de 2025- cuando Jesé marcaría su primer gol ante la Cultural Leonesa. Tal fue la dicha que el ariete isleño firmó incluso un doblete en una de las pocas goleadas que se permitió el lujo de firmar la UD esta campaña (4-0).
A partir de ahí enganchó una racha de 4 dianas y fue ya un imprescindible en vanguardia, llegando a superar a un Lukovic que decidió hacer las maletas en ese periodo invernal mientras llegaban a la casa amarilla otros refuerzos para aumentar las prestaciones ofensivas –Taisei Miyashiro, Estanis Pedrola, Iker Bravo y Nico Benedetti-. La gestión de la dirección deportiva se quedó a medias, ya que si bien dieron algo de productividad tanto el atacante japonés como el extremo de Cambrils -4 goles cada uno-, el experimento, como la gaseosa, se quedó en un mero y efervescente espejismo. El de San Cugat del Vallés se quedó a medio gas y el colombiano, inédito con apenas 68 minutos de juego, ha sido todo un ‘Expediente X’.

Jesé logró cambiar los pitos por aplausos de la afición.
(Cober)
Con esa incómoda coyuntura, la presencia de Jesé sobre el césped se fue convirtiendo ya en una cuestión capital. De hecho, su precoz gol en La Rosaleda avivó las opciones de ascenso de los amarillos. Y aunque en los últimos encuentros le ha costado asimilar algunos cambios en determinados encuentros, a diferencia de etapas anteriores, el ariete isleño ha asimilado con un mayor estoicismo las decisiones del estratega asturiano. Pese al cruel desenlace de la temporada, Jesé ha sido de los jugadores que más han asumido la batuta de portavoz tanto en la zona mixta como en el vestuario junto a Viera y Kirian, respondiendo también en las ruedas de prensa con el discurso colectivo que ha requerido el equipo en los momentos claves de una campaña repleta de altibajos.
Con el deseo de continuar
El futbolista ha reconocido en diversas ocasiones que le gustaría continuar en el equipo de su tierra. En su entorno se asevera que ha llegado a un punto de madurez y estabilidad óptimos para apurar sus últimos cartuchos de talento a sus 33 años. Incluso ha conseguido que los pitos de la afición acabasen tornándose en aplausos en la segunda vuelta. Hasta en la prensa, con un sector muy crítico con su rendimiento en los últimos años, ha reconocido sus méritos como un activo imprescindible en ese hipotético proceso de canarización que se vaticina para el próximo año.
A diferencia de las dos etapas anteriores en la UD, Jesé ha mostrado una mejor sintonía con Luis García. No fue mala su relación con Quique Setién, quien habla maravillas de él, si bien su primer periplo en la isla apenas duró 16 encuentros -3 goles-. Como contraste, su relación con Pimienta en su segundo desembarco en Gran Canaria terminó en un desencuentro frontal, con un pulso verbal que perdió entonces Jesé incluso con sus disculpas posteriores.
En breve se iniciará el proceso de renovaciones, altas y bajas. El presidente, Miguel Ángel Ramírez, se ha mostrado meses atrás entusiasmado con la posibilidad de renovar al delantero. Incluso la entidad tiene pactada de manera verbal con su representante, Ginés Carvajal, una temporada más, aunque el jugador aseveró recientemente que no ha habido aún contactos. A finales de este mes concluye su vinculación con el club aunque Jesé, que hasta hace poco confiaba en renovar, publicó en sus redes un enigmático mensaje dejando caer su posible adiós.
Basta con ver que en esa nueva reestructuración de plantilla, la UD tendrá prácticamente que resetear su juego ofensivo, ante la más que probable marcha de Nico Benedetti -su contrato acaba este verano- y de los cedidos Iker Bravo, Estanis Pedrola y Taisei Miyashiro. Manu Fuster tiene firmado su vínculo con el club hasta 2028, aunque el perfil del valenciano se antoja más de mediapunta o extremo más que de delantero al uso. En paralelo, queda ver el futuro de Sandro Ramírez y Jeremía Recoba, que en breve ya estará recuperado tras su lesión del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. «Toca evaluar y mejorar el equipo», aseveró Ramírez en un mensaje institucional publicado en las redes oficiales del club esta semana. Ahora la pelota está en el tejado del futbolista, ya que el club reconoce tener ese acuerdo verbal pese a que Jesé parece esperar una llamada…. o no.
