Los derbis griegos entre Panathinaikos y Olympiacos siempre son calientes. Sin embargo, no se recuerda una ocasión en la que dicha rivalidad haya llegado al extremo que alcanzaron Tyrique Jones, principalmente, y Kendrick Nunn. Este último recibió un puñetazo en el túnel de vestuarios por parte del jugador de Olympiacos, que se alzó con el triunfo y el título.

Todo empezó en la pista. La importancia del partido era enorme y cualquier acción era más protestada de lo habitual. Por ese motivo, Kendrick Nunn se enfureció cuando le señalaron su cuarta falta personal, con Sasha Vezenkov como el afectado. El estadounidense se dirigió directamente al interior búlgaro y le recriminó haber hecho ‘flopping’.

Inmediatamente, Tyrique Jones se dirigió hacia Nunn para defender a su compañero. Ambos se encararon y el jugador de Olympiacos agarró del cuello al norteamericano y lo empujó. La trifulca terminó con ambos jugadores expulsados en el tercer cuarto del partido. El duelo acabó con la victoria del conjunto dirigido por Bartzokas y la tensión se prolongó hasta el túnel de vestuarios.

De nuevo volvieron a verse las caras Tyrique Jones y Kendrick Nunn. Todo empezó con un intercambio verbal, que poco a poco se fue calentando hasta que el jugador de Olympiacos logró quitarse de encima a los miembros de seguridad que lo tenían retenido y le propinó un puñetazo a la estrella rival. Inmediatamente, varias personas separaron a los implicados.

Una pelea que no pasó desapercibida en el vestuario de Panathinaikos. Ergin Atmanan, ya encendido de por sí por la derrota, habló en zona mixta, totalmente enfurecido. Acusó a Tyrique Jones de acceder al área de Panathinaikos para agredir a uno de sus jugadores. Un hecho que catalogó claramente como inaceptable y que los jugadores de ambos equipos no podían creer al ver el vídeo.

La derrota de Panathinaikos también supone la casi inevitable salida de Ergin Ataman. El técnico turco no ha conseguido ganar ni la liga ni alcanzar la final de la Euroliga con una de las plantillas más caras de la historia. No ha sido un año fácil para el equipo cuyo propietario es Dimitris Giannakopoulos, que ha estado envuelto en más polémicas que éxitos.