El Unicaja es de los pocos equipos de la Liga ACB que todavía no se ha movido en el mercado de fichajes, aunque no tardará … en hacerlo. En la dirección deportiva de la entidad cajista tienen perfectamente identificadas las necesidades después de una temporada en la que las carencias en determinadas posiciones fueron notables, en parte por la floja aportación de los fichajes, pero también por el pobre papel de jugadores que ya estaban en la plantilla.

Se buscan perfiles muy claros, pero no sólo por cualidades técnicas, sino también físicas, pues el equipo perdió potencia atlética tras los cambios del pasado verano y porque la salida de jugadores como Kameron Taylor, Melvin Ejim o Sima, que destacaban en este aspecto, se ha dejado sentir ante rivales con rotaciones fuertes.

El Unicaja ha tenido un grave problema en lo que a generación de juego se refiere debido a que Castañeda, luego Audige, y, sobre todo, Chris Duarte, no dieron el nivel. El dominicano sí tenía esta capacidad, pero con él ha sido un quiero y no puedo hasta el polémico desenlace que ha tenido su paso por el Unicaja. Sin jugadores que creasen ventajas para el resto, los ataques en estático eran un suplicio para los de Ibon Navarro.

La llegada de Melvin Pantzar aliviará esta situación. El sueco ha sido uno de los mejores jugadores de la Liga ACB y ha experimentado un crecimiento notable a las órdenes de Jaume Ponsarnau, tanto en el aspecto anotador como en el de la gestión de los partidos. Por su físico, puede actuar como escolta, donde también estará Kalinoski, pero ahí el Unicaja ha trasladado a las diferentes agencias de representación que se busca un ‘dos titularísimo’, un jugador con gran capacidad anotadora. El club ha preguntado por varios jugadores de este perfil. Unos con experiencia en la Liga ACB y otros que esta campaña han actuado en ligas europeas. Se quiere evitar lo sucedido con Duarte, que en Málaga vivió su primera experiencia fuera del baloncesto NBA, más allá de su breve paso por Puerto Rico, y fue evidente que, al margen de su calidad, su capacidad de entender el juego es distinta.

Previsiblemente también habrá un jugador que hará el puente entre la posición de dos y de tres, al estilo Kameron Taylor, un elemento con físico y puntos, capaz de generarse sus propias canastas, mientras que se busca otro alero de más envergadura en función de las decisiones que se vayan tomando. Estas incorporaciones en esta posición se complementarán con jugadores como Djedovic y Barreiro, aunque la situación del gallego no está clara, pues podría dejar el club para buscar más protagonismo comenzando una nueva etapa en otro equipo, como ya se informó estos días. Lo que pase con Barreiro puede determinar el perfil de ese segundo alero que se busca.

La decisión final de Jonathan Barreiro, que medita dejar el club, puede condicionar la configuración de la línea exterior

Según lo que ha trasladado a diferentes agencias, el Unicaja fichará dos ala-pívots, también con perfiles diferentes. Uno será un jugador con buen tiro de tres, pues la capacidad para abrir el campo en el baloncesto actual es esencial. Killian Tillie fue el elegido para hacer esa función esta temporada, pero el francés no estuvo a la altura, en parte por su fragilidad física y se perdió 16 partidos, el que más entre todos los jugadores que comenzaron la temporada. Su etapa en el club ha finalizado a la espera de que el Unicaja lo haga oficial.

El quinto fichaje, que no debe ser por orden cronológico, será otro ala-pívot, quizá lo que se denomina un ‘cuatro y medio’, como Dylan Osetkowski, estos días vinculado al Valencia Basket. El Unicaja ya cuenta en su plantilla con un jugador de este estilo, Emir Sulejmanovic, con contrato en vigor para la siguiente campaña. Su rendimiento no ha sido excelso, pero su función no era la de liderar, además de haber tenido que jugar muchos minutos en la posición de cinco, primero por la baja de Kravish y, luego, por la irregularidad mostrada por Olek Balcerowski, además de por los problemas con las personales del polaco. Sulejmanovic es un jugador de rotación. Un ‘soldado’ como señaló el presidente del club días atrás.

Para acometer al menos estos cinco fichajes, no se descarta uno más, el Unicaja debe tener margen en lo que a las licencias se refiere, de ahí que necesite liberar una de las plazas de extracomunitario que ahora ocupa James-Webb, de ahí que el estadounidense tenga pie y medio fuera pese a tener contrato. La otra la ocupaba Augustine Rubit, que no seguirá. En temporadas anteriores, el club malagueño incorporó a jugadores americanos con pasaporte comunitario o cotonú (Will Thomas, Osetkowski, Kravish, Perry o Kalinoski) y alguno de los objetivos que se han tanteado tienen esta condición, lo que facilitará la confección de la nueva plantilla.