Cabo Verde es un archipiélago de diez islas volcánicas —nueve de ellas habitadas— perdido en mitad del océano Atlántico, a unos 600 kilómetros de las costas de Senegal, en el extremo occidental de África. Con poco más de medio millón de habitantes y una superficie cercana a los 4.000 kilómetros cuadrados, está considerado uno de los países más democráticos del continente y fusiona de manera singular las herencias africana, europea y brasileña.

Playas paradisíacas, volcanes, paisajes desérticos, una rica cultura criolla… y ahora también un debut histórico en una Copa del Mundo. Los Tiburones Azules se estrenan en la cita de Estados Unidos, Canadá y México frente a nada menos que la vigente campeona de Europa: España.

La expectación es tan grande en Cabo Verde que su Consejo de Ministros aprobó una resolución para que «los empleados y agentes estatales, institutos públicos y autoridades locales» no trabajen a partir de las 13:00 horas del próximo lunes 15 de junio.

Casi como si se tratara de una fiesta nacional. El partido comenzará a las 15:00 horas en Cabo Verde y a las 18:00 en la España peninsular. Una medida «excepcional para un momento excepcional», en palabras de Ulises Correia e Silva, primer ministro caboverdiano.

«Es algo de nuestra identidad»

La selección comandada por Bubista mantendrá una de sus tradiciones durante la disputa de la Copa del Mundo: compartir una cachupa, el plato más emblemático del país. «Siempre tenemos la tradición de hacer una cachupa. Es algo de nuestra identidad y va a haber uno o dos días en los que haremos una ‘cachupada«, relató el seleccionador.

Benchimol celebra uno de los goles de Cabo Verde contra Serbia

Benchimol celebra uno de los goles de Cabo Verde contra Serbia / MIGUEL A. LOPES / EFE

Puede que no sea el plato más adecuado para la dieta de un futbolista, pero ni una cita de este calibre logrará acabar con la tradición.

¿Qué es la cachupa?

La cachupa, elaborada habitualmente con maíz, alubias y diferentes tipos de carne y embutidos, es uno de los grandes símbolos de la cultura caboverdiana. Se trata de un plato contundente que, pese a su elevado aporte calórico, acompaña a la selección en las grandes citas y que tampoco faltará durante el Mundial.

«A todos nos gusta y ya forma parte de nuestra identidad. En todas las competiciones que hemos disputado siempre ha estado presente. Nos ayuda a reforzar la moral del equipo y nos da una fuerza extra«, explicó Bubista.

Queda bastante claro que la cachupa se ha convertido en un símbolo de unión y pertenencia para un grupo que afronta el primer Mundial de la historia de Cabo Verde. En esta ocasión, la elaboración del plato tendrá lugar en Tampa (Florida), donde Los Tiburones Azules tienen su cuartel general.