El primer varapalo para Ronald Koeman llegó ante Japón. El debut de Países Bajos ofreció buenas sensaciones pero no obtuvo el resultado deseado. Van Dijk y Summerville adelantaron a la ‘Oranje’ hasta en dos ocasiones, pero los asiáticos supieron recomponerse para terminar rescatando un punto. Bajo la dirección Hajime Moriyasu, Japón ya está dando mucho de qué hablar.

De hecho, el técnico del combinado nipón dejó una de las imágenes de la jornada y probablemente del Mundial. Cada maestrillo tiene su librillo, y a lo largo de la historia se han visto métodos curiosos de los entrenadores para dar instrucciones a sus futbolistas o advertirlos de ciertos aspectos del juego. Pero ninguno como el de Japón.

Desde papelitos con notas o mensajes al futbolista más cercano para que los traslade, hasta parones tácticos para montar un corrillo o el truco más eficaz de todos: el chillido desde la banda. Nada de eso utilizó Moriyasu, que recurrió a una técnica surrealista.

El seleccionador de Japón utilizó pizarras gigantes con números escritos para trasladar las órdenes tácticas a sus once futbolistas. Un método que requiere una preparación previa muy exhaustiva y que debe implicar el trabajo de todo el vestuario.

El entrenador nipón mostraba un número en grande en la pizarra que se traducía en algún ajuste táctico que solo los jugadores de Japón entendían y que permitía incluso a los futbolistas de la banda más alejada darse cuenta de las instrucciones del entrenador. Además, dicha pizarra fue utilizada para situar a todo su equipo en el minuto de juego por el que transcurría el encuentro o el tiempo que quedaba de añadido.

Lógicamente nadie sabe si el plan se ejecutó a la perfección, pero lo que sí quedó demostrado es que Japón no ha venido al Mundial a pasearse. Y el empate ante Países Bajos le está dando la razón a Hajime Moriyasu, que logró igualar hasta en dos ocasiones la ventaja de los de Ronald Koeman, al que de nada le sirvió meter más defensores en el tramo final.