No será el mejor jugador de la liga, pero Jalen Marquis Brunson ha sido una bendición caída del cielo para los Knicks. El base se ha convertido en la gran figura de unas Finales de la NBA en las que Victor Wembanyama acaparaba, en principio, todos los focos.
Su espectacular recital en el último partido, en el que anotó 45 de los 94 puntos de su equipo, elevó la figura de Brunson a otro nivel dentro de la liga. Además, su extraordinario papel durante toda la serie ante los Spurs le valió para conquistar el MVP de las Finales de la NBA.
Si los Knicks han vuelto a ser campeones 53 años después, ha sido, en gran parte, gracias al papel imprescindible de Jalen Brunson en estos playoffs.
Su llegada a la liga
Brunson aterrizó en la NBA procedente de los Villanova Wildcats. Durante su etapa en la NCAA, el base logró conquistar el título universitario en dos ocasiones y, curiosamente, ambos en Texas: en 2016, en Houston, y en 2018, en San Antonio.
Su llegada a la NBA se produjo de la mano de los Dallas Mavericks, que eligieron al base en el puesto 33 de la segunda ronda del Draft. Cabe recordar que no era el primer Brunson en alcanzar la mejor liga del mundo. Su padre, Rick Brunson, disputó varias temporadas en la NBA durante los años 2000.

Rick y Jalen Brunson abrazandose tras ser campeones de la NBA / NBA
Rick fue uno de los jugadores que formaron parte de aquellos Knicks que llegaron a las Finales de la NBA de 1999, las últimas del equipo hasta este año, y que los de Nueva York perdieron precisamente ante San Antonio. Por esa misma razón, para la familia Brunson, el título de campeón tenía un valor doble. Actualmente, el propio Rick Brunson forma parte del cuerpo técnico de Mike Brown, por lo que él también se proclamó campeón de la NBA.
Primeros años
Los Mavs no tardaron mucho en darse cuenta de que acababan de draftear a una auténtica joya. Durante sus cuatro años en Texas, pasó de base de rotación a complemento fiable de Luka Doncic, hasta explotar definitivamente en la temporada 2021-22, cuando promedió 16,3 puntos y 4,8 asistencias y fue clave en la carrera de Dallas hasta las Finales del Oeste.

Jalen Brunson, en su etapa con los Mavs / TANNEN MAURY
Su valor se disparó aún más en aquellos playoffs, con 21,6 puntos por partido y actuaciones decisivas ante Utah mientras Dončić estaba lesionado. Pero ese crecimiento también dejó al descubierto el error de cálculo de la franquicia. Dallas no cerró a tiempo su renovación y Brunson acabó firmando como agente libre con los Knicks por cuatro años y 104 millones de dólares, una salida que, con el tiempo, se convirtió en una de las pérdidas más dolorosas de la era reciente de los Mavericks.
De promesa a estrella
Tras su llegada en 2022 a los Knicks, Jalen Brunson dio un paso adelante hasta convertirse en uno de los mejores jugadores de la liga. Su impacto en Nueva York fue total y prácticamente inmediato. Brunson cambió por completo la identidad competitiva de los New York Knicks. Un equipo acostumbrado a moverse entre la frustración de no clasificarse para playoffs o caer pronto en la postemporada pasó, con él al mando, a instalarse entre los proyectos más sólidos de la NBA.
Desde su fichaje en 2022, Brunson ha producido como una estrella para los de la Gran Manzana. Con unos promedios de 26,4 puntos, 6,7 asistencias y 3,4 rebotes entre las temporadas 2022-23 y 2024-25, se convirtió en el motor ofensivo y emocional de la franquicia.
En su primer año, los Knicks ganaron 47 partidos y alcanzaron las semifinales de conferencia. Dos cursos después, ya estaban en las Finales del Este, y su momento cumbre llegó esta temporada al consagrarse como campeones de la NBA ante los San Antonio Spurs de Víctor Wembanyama.

Jalen Brunson levanta el trofeo de MVP de las Finales de la NBA / ADAM DAVIS
Además, esta misma campaña Brunson logró levantar con los Knicks la NBA Cup, también ante San Antonio. Los Knicks son el primer equipo de la historia en lograr el doblete de títulos.
A nivel individual, el base ha formado parte del segundo mejor quinteto de la temporada y ha sido el MVP de las Finales de la NBA. También fue el MVP de la final de la NBA Cup.
Hasta Trump se rindió
La repercusión del título también fue más allá de lo deportivo. Tras la conquista del anillo ante los San Antonio Spurs, el presidente estadounidense Donald Trump felicitó a los New York Knicks a través de un tuit publicado en la madrugada de aquel domingo.
El mandatario puso el foco especialmente en Jalen Brunson, convertido ya en el gran líder de la reconstrucción competitiva de la franquicia y en el rostro del proyecto neoyorquino. Trump elogió al base al definirlo como “una superestrella”.