
15/06/2026 a las 19:22h.
No sorprende, lógicamente, el nombramiento de una nueva directora de Programas y Contenidos Artísticos en el Museo Guggenheim Bilbao, dada la vacante dejada en el … centro por Daniel Vega desde que en octubre del año pasado fuera nombrado director de Faro Santander, precisamente tras haber desempeñado en el museo bilbaíno durante los últimos siete años y medio las mismas funciones que ahora asumirá la persona elegida. Ciertamente, y sobre el papel, la nueva directora cuenta con un perfil idóneo para el puesto, habida cuenta de su experiencia en diferentes y prestigiosas instituciones europeas o en distintas actividades curatoriales, la mayoría de ellas en sintonía con el arte emergente y con esas preocupaciones inclusivas tan en boga en la oferta artística de Occidente. Dado que la programación del Museo Guggenheim Bilbao está prácticamente cerrada hasta octubre de 2027, habrá que esperar hasta mediados de ese año para conocer no solo la aportación o la visión curatorial de la nueva directora en la programación del centro, sino también su forma de vincular su trabajo con las iniciativas expositivas que plantea la fundación neoyorquina. No parece, evidentemente, que la nueva directora sea euskaldun o que conozca de antemano la estructura institucional vasca, dos requisitos que se consideraron imprescindibles en el proceso de sustitución de Juan Ignacio Vidarte al frente del museo, algo que tampoco sorprende demasiado ahora porque, tanto en este como en otros casos, los requerimientos son siempre mudables y adaptables para garantizar plenamente la satisfacción del que decide de antemano. Y por eso mismo, claro, asombra todavía menos el usual proceso de selección que ha desembocado en este nuevo nombramiento, tan nulamente transparente como es habitual o tan bien encaminado como siempre por una depuración ‘attitré’.