El cuentakilómetros de Irati Aranguren (Usurbil, 2007) en el ciclismo profesional lleva poco tiempo de rodaje, pero poco a poco le está sumando días de … competición de calidad. La corredora del Laboral Kutxa se metió en la escapada de la jornada, que no fue neutralizada por el pelotón, y se jugó la victoria en la última etapa del Tour de los Pirineos, y aunque no estuvo presente en el sprint a dos donde se disputó el triunfo, el cuarto puesto de la usurbildarra supone su mejor posición de su hasta ahora breve carrera.

La fuga fue numerosa y el conjunto vasco, que se quedó el sábado con el sinsabor de ver cómo Usoa Ostolaza no pudo estar con las mejores en el Tourmalet, se propuso ser protagonista y luchar por la victoria parcial. El recorrido, de 114 kilómetros en un circuito alrededor de Pau y con final en Jurançon, requería explosividad por las cotas con las que contaba, y poco le faltó a Aranguren para irse con la cabeza de carrera en el muro final, de 600 metros al 10% de pendiente media. Eline Jansen (VolkerWessels) y Lea Curinier (FDJ) aceleraron en los metros finales del último muro y abrieron una diferencia de diez segundos que a tres kilómetros de meta resultó ser definitiva. Jansen ganó y Aranguren hizo segunda en el sprint a tres para firmar la cuarta posición.

Conscientes del buen papel que había cumplido la usurbildarra, Usoa Ostolaza fue directa a felicitarla cuando la zarauztarra cruzó decimoquinta la línea de meta, manteniendo su séptimo puesto en la general. Abrazó a Aranguren, al igual que todas sus compañeras, porque no es fácil estar tan adelante con 18 años y en la primera temporada de profesional. «Estoy muy contenta con el cuarto puesto», apuntó después. «El equipo tenía claro que había que buscar la escapada; Idoia Eraso lo ha intentado primero, pero finalmente he sido yo quien ha podido meterse en el corte que ha tenido el permiso del pelotón». Admitía que «al final me ha faltado un punto para estar con las dos mejores, pero el equipo ha acabado con buenas sensaciones en una vuelta que no ha salido tan bien como esperábamos».

Aranguren debutó en agosto de 2025 en el profesionalismo con el Laboral Kutxa en el GP Van Impe tras un curso en el que acumuló hasta entonces ocho victorias en la categoría júnior. Participó en otras tres carreras más y en septiembre viajó a Ruanda para disputar el Mundial de su categoría, que se adjudicó la navarra Paula Ostiz, perla del ciclismo y de la misma edad de Irati. De hecho, la pamplonesa regaló un maillot arcoíris a cada compañero, obsequio que Aranguren guardará seguro a buen recaudo.