El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en los hombres. En España se diagnostican entre 35.000 y 40.000 nuevos casos al … año. En la provincia de Granada, los datos históricos de registros oficiales sitúan la incidencia en unos 492 casos anuales (lo que equivale a 107 casos por cada 100.000 habitantes), una cifra ligeramente superior a la media nacional (101 por cada 100.000). Según el jefe de Urología del hospital Virgen de las Nieves, Fernando Vázquez, «esto se debe fundamentalmente a un mayor nivel de concienciación y al uso generalizado de las revisiones médicas».

El paciente

El perfil y la importancia de la edad

El doctor explica que la próstata experimenta un crecimiento natural en todos los varones a medida que envejecen. El reto médico radica en determinar si este crecimiento es benigno (hiperplasia benigna de próstata) o maligno. Dado que el riesgo se incrementa notablemente a partir de la quinta década de vida, el perfil del paciente diana para la prevención es el varón mayor de 50 años.

Existe, sin embargo, un factor crítico: la herencia. «Se calcula que el 10% de los cánceres de próstata son hereditarios. Por ello, si se tienen antecedentes familiares de primer grado, un padre o un hermano que hayan padecido esta enfermedad, el umbral de alerta se adelanta a los 45 años», señala el jefe de Urología.

El laberinto de los síntomas

Por qué no hay que esperar

Una de las mayores trampas de este tumor es que, en sus estadios iniciales y curables, no produce ningún síntoma. Los problemas al orinar o las molestias que habitualmente llevan al hombre a la consulta suelen estar provocados por el crecimiento benigno de la próstata, no por el cáncer. Esperar a tener síntomas puede significar llegar tarde. El PSA en el hombre debe entenderse de la misma manera que la mamografía en la mujer: una herramienta de detección precoz antes de que la enfermedad sea visible o dolorosa.

¿Cómo funciona el circuito de detección en Andalucía?

Aunque a nivel europeo se viene recomendando el cribado sistemático, en España no existe actualmente un programa de cribado automatizado para toda la población masculina. Por tanto, el proceso se activa por iniciativa personal o recomendación médica.

Paso 1: el centro de salud. El paciente debe acudir a su médico de cabecera en atención primaria para solicitar una analítica de sangre que mida el PSA (antígeno prostático específico).

Paso 2: valoración de sospecha. Si los niveles de PSA aparecen elevados, se deriva al especialista en Urología.

Paso 3: diagnóstico por imagen y biopsia. En el hospital, el protocolo habitual incluye la realización de una resonancia magnética para buscar lesiones sospechosas y, si se confirman, se procede a la biopsia de próstata.

Factor protector

Frente a los modelos de alimentación occidentales ricos en grasas saturadas (comida rápida, carnes procesadas), asociados a una mayor incidencia y agresividad del tumor, la dieta mediterránea actúa como un factor protector probado. El consumo habitual de antioxidantes y grasas saludables, con el aceite de oliva como estandarte, constituye la mejor medicina preventiva diaria que el ciudadano tiene en sus manos.