Que la conversión del Palacio de Comunicaciones en el epicentro de la obra de Joaquín Sorolla se va a retrasar mucho más de lo esperado … es un hecho innegable. También van a desembarcar más tarde de lo deseado las algo más de 220 obras del pintor de la luz, propiedad de la Hispanic Society de Nueva York. De momento, no está ni adjudicada la redacción del proyecto, algo que parecía un trámite justo antes de fallas cuando la mesa de contratación recomendaba a la UTE encabezada por ERRE Arquitectura. Pero el trámite no acaba de cerrarse y esto alargará aún más un culebrón que está teniendo más episodios de lo deseado. Pero todo tiene una parte buena, y la de este caso es la de poder testar la expectación que ha generado el anuncio de que Sorolla vaya a estar presente de forma permanente en su ciudad natal.

De la bóveda de un palacete a un cuadro que, según asegura su propietario, dialogaría a la perfección con las obras de arte que vendrán desde Nueva York y que, de forma provisional, se expondrán -una parte, y las muestras se irán renovando cada cierto tiempo- en el Museo de la Ciudad. Estas son las dos propuestas más pintorescas que, según ha podido saber este periódico, han llegado a Blanca Pons Sorolla, bisnieta del autor. Una decena de coleccionistas privados aseguran estar dispuestos a ceder obras de arte firmadas por el pintor valenciano, con la premisa de que sean expuestas en la futura sede de la Hispanic en el Palacio de Comunicaciones.

Las mismas fuentes aseguran que los propietarios de estas piezas han mostrado su intención de firmar contratos de cesión a medio plazo: entre cuatro o cinco años hasta una década. Y lo harán de forma gratuita con la condición que convivan con las obras de Sorolla que pertenecen a la Hispanic Society of America. Las fuentes consultadas precisan que y reiteran que de momento esto son propuestas que necesitarán de un análisis técnico y, como es lógico, que estas pinturas están efectivamente certificadas como ‘sorollas’.

El caso más espectacular es sin duda el de la obra de cuatro metros cuadrados que se halla, según su dueño, en la bóveda de un palacete en Madrid. El dueño del inmueble quiere retirar la obra de arte de esta ubicación y desea llegar a un acuerdo para que la futura sede de la Hispanic en Europa se haga cargo de su custodia. Claro está, esto va a ser posible también a medio plazo porque, a mitad de junio y cuando está a punto de cumplirse un año desde que se escenificó la firma del convenio entre la entidad de Nueva York y la Generalitat (aún con Mazón como presidente), el proyecto no ha arrancado todavía ni siquiera en el papel.

La licitación de la redacción de reforma del proyecto aún no está adjudicada, a pesar de que la mesa de contratación recomendó la opción de la UTE liderada por ERRE Arquitectura antes de Fallas. Esta alternativa proponía realizar este trabajo y la dirección de la obra por algo más de 1,7 millones, lo que suponía un ahorro de casi 200.000 euros con respecto a la oferta presentada por la Generalitat. Además, había un compromiso de presentar el plan para reconvertir el Palacio de Comunicaciones en un museo en cuatro meses.

Y este plazo es importante. Si en un principio la intención de la Generalitat era que la sede de la Hispanic en la plaza del Ayuntamiento antes del fin de esta legislatura, la realidad empuja a pensar que esto no sucederá hasta el mismo momento… pero de la próxima. Porque el plazo de ejecución del proyecto es de entre 26 y 27 meses… una vez se pueda presentar la oferta para llevar a cabo los trabajos. Pero claro, esta licitación no es posible plantearla hasta que la UTE de ERRE Arquitectura haya redactado el proyecto de remodelación del Palacio de Comunicaciones. Para esto, obviamente, debe ser adjudicataria.

Mientras tanto, el destino de las obras de arte que lleguen desde la otra parte del Atlántico será el Museo de la Ciudad. Actualmente, el Palacio del Marqués de Campo está en obras. Estos trabajos, ya previstos antes de convertirse en destino de las piezas de Sorolla, concluirán antes de que estas lleguen desde Nueva York. El Diari Oficial de la Generalitat publicó este lunes la decisión de la consellera de Cultura, Carmen Ortí, de delegar en Nicolás Bugeda, gerente del Consorcio de Museos la contratación y ejecución de los contratos necesarios con la Hispanic, a excepción del pago del canon por parte de la Generalitat. Con la fumata blanca entre ambas instituciones, la previsión es que las 220 obras hayan llegado a Valencia a finales de este año, posiblemente en noviembre.

Un proyecto museístico nuevo cuando se produzca el traslado

Mientras se resuelven los trámites, Blanca Pons Sorolla, la bisnieta del pintor, está ya preparando el discurso narrativo para la primera exposición con cuadros de la Hispanic en el Museo de la Ciudad. Este será el primer destino de las obras por un plazo por determinar y que parece que se prolonga conforme se van dilatando los plazos burocráticos. Al mismo tiempo, el arquitecto Francisco Bocanegra está llevando a cabo el diseño museístico, la disposición de las obras en la planta baja y en la noble del Palacio del Marqués de Campo.

Como la propia llegada de los cuadros a este inmueble, hay que subrayar que el trabajo de ambos profesionales es provisional. Desde que se adoptó el Museo de la Ciudad como solución transitoria ante el retraso del proyecto en el Palacio de Comunicaciones, existe la consciencia de que en este edificio no caben todas las piezas que vendrán desde Nueva York. Así, la solución va a ser preparar una exposición que se irá renovando cada cierto tiempo, hasta que se produzca el traslado a la plaza del Ayuntamiento.

Una vez en el Palacio de Telecomunicaciones, será necesario realizar de nuevo el trabajo que están llevando a cabo ahora Pons Sorolla y Bocanegra: se trata de un espacio totalmente diferente y del que todavía no hay datos. Hay que recordar, en este sentido, que ni siquiera se ha comenzado a redactar el proyecto de reforma, pues este trabajo no está, a 16 de junio de 2026, adjudicado. Y pese a ello la expectación por la llegada de Sorolla es enorme: al Museo de la Ciudad llaman visitantes preguntando por cuándo estará abierta la exposición del pintor de la luz.