
17/06/2026 a las 12:27h.
La confirmación de un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en la provincia de Salamanca, correspondiente a un hombre de 68 años residente en la zona de la Sierra de Francia, ha vuelto a levantar preocupación por esta enfermedad y ha llenado las redes sociales de «consejos» para deshacerse de estos indeseables animales. Sin embargo, los expertos alertan sobre los riesgos de estas prácticas e invitan a mantener la calma.
«Se trata de un virus que se transmite principalmente a través de la picadura de garrapatas del género Hyalomma. Esta especie se encuentra por debajo del paralelo 50; es decir, hacia el sur. Hay muchísimos ejemplares en los Balcanes y el norte de África. No obstante, también es una especie que se puede encontrar en la península ibérica. No es la primera vez que se da un caso en nuestra provincia. Son incidencias puntuales ante las que hay que aplicar el protocolo para evitar que la enfermedad se contagie de persona a persona», explica el catedrático de Microbiología de la Universidad de Salamanca, Raúl Rivas.
En este sentido, el experto insiste en que la prevención es fundamental y alerta sobre los famosos «consejos» difundidos por redes sociales, que pueden contribuir a empeorar la situación. «Ni quemarla con un cigarro ni echarle alcohol o aceite. Eso lo único que va a lograr es irritar a la garrapata. Lo más probable en este caso es que se aferre más a la piel, actuando como una jeringuilla que inyecta los fluidos hacia el interior. De esta manera, se podría transmitir el patógeno si la garrapata está contaminada», explica el catedrático.
La forma de proceder en el caso de que una persona descubra uno de estos arácnidos en su piel es retirarlo sin aplicar ningún producto. «Hay que retirar la garrapata con unas pinzas, preferiblemente unas pinzas planas», relata el microbiólogo. «Se debe coger a la garrapata lo más cerca posible de la piel y tirar de manera firme y uniforme, pero suave y sin apretar», añade.
El animal debe ser retirado en su totalidad, verificando que no haya quedado ninguna parte de este en la piel. En el supuesto de notar alguna picadura, se recomienda asistir al médico para que realice una valoración.
De igual manera, el catedrático de la Universidad señala que, si la persona no se ve capaz de extraer la garrapata, puede acudir a su centro de salud para recibir atención sanitaria. «No es obligatorio ir al médico para retirar la garrapata, pero sí puede ser recomendable», comenta.
Otro de los consejos del experto es conservar la garrapata una vez desprendida de la piel. «Se debe meter en un bote y llevarla a analizar al centro de salud. De esta manera se puede saber si era portadora de un patógeno y actuar con mayor precisión en el caso de un contagio», resalta.
La época actual, caracterizada por el calor, favorece la presencia de estos parásitos en el ambiente. «Ha habido una primavera muy lluviosa, hay muchísima vegetación y es habitual que en estas fechas haya más garrapatas. Además, salimos más a entornos naturales», señala el experto. Por ello, recomienda extremar las precauciones durante las excursiones, rutas de senderismo u otras actividades al aire libre.
«Si salimos al campo, lo aconsejable es llevar pantalón largo y calcetines altos. Incluso se puede colocar el pantalón dentro de las medias para mayor seguridad. También es bueno utilizar repelente. Luego, al llegar a casa, es clave revisarnos bien tanto a nosotros como a nuestros hijos y mascotas para detectar si hay alguna garrapata adherida a la piel y, en este caso, retirarla», explica Rivas.
Además, el especialista invita a estar alerta ante los síntomas de la enfermedad. Las primeras manifestaciones de una infección pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, malestar general, dolor de garganta, vómitos o problemas gastrointestinales. En los cuadros más graves pueden aparecer hemorragias, hematomas, sangrado nasal o presencia de sangre en la orina y en los vómitos.
A pesar de su llamada a la calma, el profesional remarca que se trata de un «virus de elevado riesgo biológico», debido a que su tasa de letalidad «alcanza el 40%». Por ello, recuerda que se deben tomar todas las precauciones para evitar contraer la enfermedad y acudir a los servicios sanitarios ante un posible contagio.