Paula Badosa ha vuelto y lo ha hecho por la puerta grande con una victoria de las que pueden suponer un punto de inflexión. La tenista española superó en los octavos de final del WTA 500 de Berlín a la número 7 del mundo, Coco Gauff, (1-6, 6-1 y 6-2) con una remontada de mucho mérito.

Tras regresar a la acción la semana pasada tras unas semanas de descanso en las que optó por renunciar a Roland Garros, Paula Badosa está aprovechando a las mil maravillas la invitación que le ha otorgado el torneo de Berlín y ha igualado el resultado conseguido en la capital alemana en 2025, alcanzando los cuartos de final.

Un triunfo que le permitirá no caer todavía más en el ranking, ocupando ahora el número 140 provisional, y sobre todo coger mucha moral y mucha confianza a las puertas de Wimbledon, donde estará en el cuadro principal gracias a las bajas que ha habido.

Y eso que no empezó nada bien el duelo ante Gauff, cediendo el primer set en apenas media hora de juego y con una versión muy errática de la española, que parecía condenada a ceder ante el favoritismo de la estadounidense.

Pese a ello, Paula supo dar un golpe importante a inicios del segundo set y se creyó sus posibilidades encontrando además una versión mucho peor en el otro lado de la red. Respuesta inminente de la española, que devolvió el golpe con un mismo 6-1 y lo más importante, supo mantener la línea en el inicio del tercer set, poniendo el partido a su favor.

Badosa en el duelo ante Gauff

Badosa en el duelo ante Gauff / EFE

El saque fue una arma infalible en un tercer set que supo cerrar sin miedo ni nervios, lo que le valió para sellar una victoria que significa mucho más que eso y lo demostró su reacción, llorando de alegría y sacando toda la frustración vivida los últimos meses.

Ahora, la española espera conocer la ganadora del duelo ante Noskova y Parry, que será su rival en los cuartos de final de este próximo viernes. De superar la prueba su salto en el ranking volvería a ser importante, volviendo a poner el Top 100 a pocos puntos.

Hipótesis a parte, la victoria de Paula Badosa ante Gauff es una demostración de que la tenista que llegó a ser número dos del mundo sigue teniendo capacidad para volver a competir a lo grande en el circuito. En el horizonte aparece Wimbledon, con la ilusión por las nubes después de la demostración en Berlín.