Nueva lectura de las colecciones del Museo del Prado, que propone hasta septiembre un recorrido por cinco siglos de historia del Consejo de Estado … a través de sus retratos, entre ellos, el del ilustre ilustrado gijonés Gaspar Melchor de Jovellanos y el del duque de Pastrana, que firma el avilesino Juan Carreño Miranda. Hay otro asturiano, Ramón de Campoamor, presente en retrato colectivo, y un cuarto en discordia, Javier Barón, jefe de Pintura del siglo XIX del Prado, quien ha trazado un viaje del que hablará el 27 de junio en una conferencia.
Ese quinto centenario de una institución como el Consejo de Estado justifica este periplo museístico que comienza, como no podía ser de otra forma, por Carlos V, a la sazón fundador de ese órgano consultivo del gobierno y a quien plasmó con inequívoca maestría el gran Tiziano en la que está considerada como una de las cimas del retrato del siglo XVI.
El viaje es puramente histórico y a la par artístico, porque permite observar la evolución de la representación del poder en España en esos cinco siglos. El duque de Lerma a caballo, pintado por Rubens, es una de las piezas estrella de este recorrido, con mirada propia para el conde duque de Olivares bajo el pincel de Velázquez que también lo retrata a caballo, y el duque de Pastrana, de nuestro Juan Carreño Miranda, a quien Carlos II hizo miembro del Consejo de Estado en 1691, del que fue miembro hasta su muerte dos años después.

Retrato de Jovellanos de Francisco de Goya.
(Museo Nacional del Prado)
El viaje prosigue con el marqués de la Ensenada, que en 1745 llegó al Consejo y fue retratado por Jacopo Amigoni. Un conde de Floridablanca de nombre José Moñino es retratado por Francisco de Goya, que hace doblete en este recorrido, puesto que al de quien fue consejero desde 1777 suma el retrato de Jovellanos, que en 1797 fue nombrado secretario de Estado del Despacho de Gracia y Justica, lo que le convirtió automáticamente en consejero de Estado. Notorio es que el ilustrado gijonés fue retratado en dos ocasiones por Goya y que siempre ocupa sala propia en el gran museo madrileño, la 36, que se suma ahora al recorrido. El otro Goya está más cerca, en el Museo de Bellas Artes de Asturias en Oviedo.
Manuel de Seijas Lozano, retratado por José Gutiérrez de la Vega (en 1849 llegó al cargo) junto a Víctor Balaguer, pintado por Juan de Luna y que llegó a presidir el consejo en tres ocasiones a finales del siglo XIX se suman a un periplo en el que hay un retrato colectivo de Antonio María Esquivel en el que aparece otro asturiano como fue Ramón de Campoamor junto a Joaquín Francisco Pacheco, el duque de Rivas, Javier de Burgos, Francisco Martínez de la Rosa y Pedro Madrazo que también tuvieron relación con el histórico Consejo. Francisco Martínez de la Rosa, de Federico Madrazo; Ángel Saavedra, del mismo autor, y Pedro Madrazo en su estudio retratado por un autor anónimo completan la visita.