El ojo puede revelar una imagen muy amplia de la salud de todo el organismo, ofreciendo una forma de identificar, sobre todo, riesgos de enfermedades cardíacas y cerebrales antes de que ocurran. Así lo defienden científicos de la Universidad de Manchester (Reino Unido).Dichos autores están convencidos de que los avances en …


El ojo puede revelar una imagen muy amplia de la salud de todo el organismo, ofreciendo una forma de identificar, sobre todo, riesgos de enfermedades cardíacas y cerebrales antes de que ocurran. Así lo defienden científicos de la Universidad de Manchester (Reino Unido).

Dichos autores están convencidos de que los avances en inteligencia artificial van a permitir que las pruebas oculares rutinarias del futuro detecten los primeros signos de enfermedades cardíacas y cerebrales mucho antes de que aparezcan los síntomas.

Los resultados de su investigación, publicados en ‘Nature Cardiovascular Research’, demostraron que la apariencia de los ojos está vinculada al riesgo de insuficiencia cardíaca, presión arterial alta, ataque cardíaco, enfermedad de Parkinson, demencia, entre otras patologías, además de incluir el estado de los vasos sanguíneos y los nervios que conectan el ojo con el cerebro.

Utilizando datos del «UK Biobank», un  estudio británico basado en voluntarios, los investigadores desarrollaron una herramienta de IA llamada «Ret-AAE» para explorar los vínculos entre los ojos y el riesgo de enfermedades en más de 68.000 personas.


Para el estudio se usaron, asimismo, dos tipos de escaneo: escaneos 3D del revestimiento interno del ojo, denominados «tomografía de coherencia óptica» (OCT), y fotografías simples de la parte posterior del ojo, denominadas «fotografías del fondo de ojo en color». 

El equipo constató que los dos tipos de escaneo podrían revelar señales complementarias sobre la salud futura, estando la OCT más estrechamente relacionada con rasgos neurológicos y la retinografía (CFP) con asociaciones más amplias con rasgos cardiovasculares.

Los análisis genéticos demostraron que las características oculares están vinculadas a genes implicados en las vías de las enfermedades neurodegenerativas, incluidas las relacionadas con la enfermedad de Parkinson, la demencia y la neurodegeneración en general.

Los análisis fisiológicos vincularon las características oculares con la presión arterial, la rigidez de los vasos sanguíneos y la función del corazón.

Los «análisis radiómicos»,   que convierten las imágenes médicas en datos medibles, mostraron asociaciones entre las características oculares y el tamaño del cerebro, así como pequeños cambios en la estructura del tejido cerebral detectados mediante resonancia magnética.

Al estudiar las diminutas moléculas presentes en la sangre, los investigadores también encontraron varias conexiones entre las características del ojo y las moléculas relacionadas con la grasa en el cuerpo, lo que podría vincular la vista con la salud general.

«Si bien se necesita más trabajo antes de que estas pruebas puedan llegar a las calles, esperamos y creemos que los exámenes oculares de rutina se utilizarán algún día como parte de los exámenes de salud para la prevención de enfermedades», concluyó el Dr. Panos Sergouniotis, científico clínico de Wellcome, profesor titular y consultor honorario de la Universidad de Manchester.