Vienen de cunas del saber como las Universidades de Columbia, Bergen, California y Chicago y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Son doce investigadores, científicos … y artistas que han logrado avances «para entender el mundo natural, social y tecnológico» y que les han hecho merecedores de los Premios Fronteras del Conocimiento, que otorga la Fundación BBVA. Entre sus méritos, predecir el comportamiento de nuevos materiales, revolucionar el tratamiento del cáncer a través de la inmunoterapia, hacer más seguros los teléfonos móviles y las tarjetas de crédito o cuantificar el impacto del calentamiento global en los océanos del planeta. Su «curiosidad, talento y el empeño de ir más allá» hacen avanzar el conocimiento.

Todos ellos disfrutaron el miércoles en el Palacio Euskalduna del tradicional concierto que sirve de aperitivo a la gala de entrega de la 18 edición de los galardones, este jueves en el mismo escenario. La gran protagonista fue una de las premiadas, la compositora surcoreana Unsuk Chin, reconocida en la categoría de Música y Ópera y de quien se pudo escuchar su Concierto para violonchelo.

El jurado de los Premios Fronteras del Conocimiento, dotados cada uno de ellos con 400.000 euros, ha reconocido «la voz propia de amplio impacto en la música contemporánea» de Unsuk Chin, «caracterizada tanto por el virtuosismo instrumental como por una imaginación sonora única, capaz de representar universos simbólicos de gran fuerza expresiva». La Euskadiko Orkestra, con Lucas Macías a la batuta, interpretó su obra en un programa compartido con piezas de Bach, Beethoven y Strauss ante 1.000 invitados llegados de todo el mundo que abarrotaron el Palacio Euskalduna.

El acto congregó a una amplia representación de la sociedad y la comunidad científica vasca. El presidente de la Fundación BBVA y el Grupo BBVA, Carlos Torres Vila; Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA; y la presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Eloísa del Pino, dieron la bienvenida a los premiados. Asistieron la vicelehendakari primera y Consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea; la diputada foral de Hacienda y Finanzas, Itxaso Berrojalbiz; y el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto.

Autoridades y galardonados posan antes del concierto en el Euskalduna.

Autoridades y galardonados posan antes del concierto en el Euskalduna.

(Jordi Alemany)

También acudieron, entre otros, Marisol Garmendia, delegada del Gobierno en el País Vasco; Andoni Iturbe, viceconsejero de Cultura; Aitor Esteban, presidente del PNV; Eva Ortega-Paíno, secretaria general de Investigación; José María Mato de la Paz, director general de CIC bioGUNE; Anton Arriola, presidente de Kutxabank; Alejandra Kindelán, presidenta de la Asociación Española de Banca; Juan Carlos Matellanes, presidente de la ABAO; Santiago de Ybarra; Juan José Etxeberria, rector de la Universidad de Deusto; Joxerramon Bengoetxea, rector de la Euskal Herriko Unibertsitatea; Andoni Ortuzar, consejero de Movistar; y el artista Txuspo Poyo.

Cuatro obras componían el programa de la velada, un diálogo entre la tradición y la contemporaneidad, a cargo de la Euskadiko Orkestra bajo la dirección de Lucas Macías, oboísta de formación que fue solista de la Royal Concertgebouw Orchestra y miembro fundador de la Orquesta Mozart de Claudio Abbado antes de consagrarse a la dirección. El concierto contó como solistas con el organista alavés Daniel Oyarzabal, el violonchelista Alban Gerhardt y el pianista Christian Zacharias. Oyarzabal arrancó la noche en solitario con la Tocata, adagio y fuga en do mayor BWV 564 de Johan Sebastian Bach, singular en el catálogo bachiano por interponer un movimiento lento entre la tocata y la fuga.

Después vino el Concierto para violonchelo de Unsuk Chin, escrito expresamente para el instrumento del alemán Alban Gerhardt, uno de los más destacados chelistas de la actualidad. Lo estrenó en los Proms de 2009 en el londinense Royal Albert Hall y desde entonces se ha interpretado en más de cincuenta ocasiones en todo el mundo. «Mi música es un reflejo de mis sueños. Trato de representar en ella la grandiosa luz y el increíble brillo de los colores que veo en ellos», asegura la compositora, cuya talento le ha granjeado encargos de la Sinfónica de Berlín, la Filarmónica de Londres y el Kronos Quartet. El propio jurado del premio Fronteras ha descrito la obra como un exponente de la «imaginación desbordante» de su autora.

Más de 1.000 invitados asistieron al concierto en el Euskalduna.

Más de 1.000 invitados asistieron al concierto en el Euskalduna.

(J. Alemany)

La segunda parte apostó por dos pilares del repertorio sinfónico-concertante de diferente carácter. El Concierto para piano n.º 3 en do menor, op. 37 de Beethoven marca una bisagra decisiva entre el clasicismo mozartiano y el romanticismo emergente. Cerró el programa la Suite de Der Rosenkavalier de Richard Strauss –la selección sinfónica más completa extraída de la ópera, con libreto de Hugo von Hofmannsthal–, un derroche de vals vienés y nostalgia que convirtió la velada en un itinerario completo por tres siglos de creación musical, con la premiada Unsuk Chin como epicentro y razón de ser de la noche.

XVIII edición Premios Fronteras del Conocimiento

Ciencias básicas (Física, Química, Matemáticas)

Pablo Jarillo-Herrero y Allan MacDonald

Biología y Biomedicina

Carl H. June y Michel Sadelain

Tecnologías de la Información y la Comunicación

Joan Daemen y Vincent Rijmen

Cambio climático y Ciencias del medio ambiente

Carl Wunsch

Economía, Finanzas y Gestión de empresas

Charles F. Manski

Humanidades

Nancy Lynn Cartwright

Ciencias sociales

Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan (ISR) y NORC de la Universidad de Chicago

Música y ópera

Unsuk Chin