Los manifestantes han escenificado la «muerte» de Osakidetza. (Aritz LOIOLA | FOKU)
La asociación Médicos Unidos por sus Derechos (MUD), con el apoyo del Sindicato de Médicos de Euskadi (SEM), ha llevado a cabo este miércoles una manifestación en Bilbo, en el marco de la quinta semana de huelga en demanda de un estatuto marco propio, para denunciar las condiciones que atraviesa el sector y la situación de bloqueo de las negociaciones con el Ministerio español de Sanidad. De seguir así, han avisado, acudirán a la huelga indefinida a partir de septiembre.
Tal como hicieron este martes en Gasteiz, centenares de médicos se han concentrado desde antes de las 11.00 en el Sagrado Corazón, desde donde ha partido una nutrida manifestación que ha recorrido la Gran Vía bilbaina hasta la plaza Elíptica y ha seguido por alameda de Errekalde para finalizar en la plaza Bizkaia, a pocos metros de la Delegación Territorial de Salud del Gobierno de Lakua. Previamente, algunas manifestantes, ataviadas con batas blancas manchadas de sangre, han permanecido inmóviles sobre el asfalto entre folletos que rezaban «No mereces ser el paciente 50 del día», para representar de esta forma que «Osakidetza está herida de muerte».
Así lo han denunciado los médicos en un comunicado leído por el portavoz de MUD, Javier Fernández, en el que también han reclamado «una negociación real, seria y honesta, tanto con el Ministerio de Sanidad como, posteriormente, con Osakidetza». En cambio, denuncian haberse encontrado con «una estrategia basada en la exención de responsabilidades, titulares vacíos y promesas sin concreción, mientras las reivindicaciones fundamentales de los médicos siguen sin respuesta».
En este sentido, han apuntado al papel de la ministra española de Sanidad, Mónica García, de quien han dicho que «sigue adelante con su propuesta de Estatuto Marco, desoyendo a los médicos y trasladando a las comunidades toda la responsabilidad, cuando de su Ministerio depende la posibilidad de negociación propia de los médicos, la desaparición del término ‘jornada complementaria’ y el establecimiento de una categoría profesional para los médicos acorde con su responsabilidad».
Los manifestantes también han tenido palabras para el Gobierno de Lakua; más concretamente para el consejero de Salud, Alberto Martínez, y su anuncio de mejoras salariales en Osakidetza por valor de 70 millones de euros. Una propuesta que no responde a las «principales reivindicaciones» de los facultativos: «No se han garantizado los descansos adecuados, no se ha corregido la sobrecarga asistencial, no se ha apostado de forma decidida por ampliar las plantillas y, lo que es más grave, se ha dinamitado la negociación con quienes sostienen el sistema sanitario, los médicos».
También han censurado que el consejero Martínez «pretenda erigirse ahora en referente de la defensa de los intereses sanitarios en el Consejo Interterritorial, liderando las reclamaciones ante el Ministerio, cuando en Euskadi no ha sido capaz de resolver el conflicto que tiene con los médicos de Osakidetza».
Por todo ello, han valorado que están «llegando a un punto crítico» y han vuelto a avisar con la posible huelga indefinida prevista para septiembre. Unas movilizaciones que son «consecuencia directa del cansancio, la frustración y la falta de respuestas que viven miles de profesionales».
Sin horas extra, «se para el sistema»
Por su parte, la secretaria general del SEM, Mabel Arciniega, ha confirmado que la negociación se encuentra «en un punto de bloqueo total» tras la última reunión con el Ministerio, finalizada sin propuestas, por lo que ha vuelto a poner sobre la mesa la huelga indefinida. «Fue insultante», ha criticado.
Además, Arciniega ha denunciado el sistema organizativo ya que, según ha dicho, «no es normal que, con un seguimiento de la huelga de un 15% en el día de ayer, se pare Osakidetza, y que si los profesionales deciden voluntariamente dejar de hacer horas extras, se pare el sistema y las listas de espera se nos vayan al infinito y más allá».
Xabier Arteaga, cirujano en el Hospital Donostia, ha mencionado el papel de la ministra, quien «no se ha movido» ni ha cambiado su posición «ni un ápice» respecto a sus reivindicaciones, salvo en que «está mintiendo más que antes». Por ello, no ha descartado la convocatoria de un paro indefinido tras el verano. «No creo que la ministra cambie de aquí a septiembre», ha valorado.
En cuanto a las posibles afecciones para los pacientes, Arteaga ha destacado que «la huelga de hoy supone tener el doble de trabajo mañana», pero que, sin embargo, es la única opción que tienen «para que esto se mueva». Aun así, ha afirmado que, como colectivo, reciben el apoyo de los usuarios: «Ellos nos entienden. Cada vez que tengo consulta, hay por lo menos tres o cuatro pacientes que me dicen que sigamos, que piensan que tenemos razón».