Incluso se comparó con la selección francesa de fútbol, aclamada ahora mismo en el país vecino tras su victoria 3-1 en el debut en … el Mundial contra Senegal. El presidente francés, Emmanuel Macron, se mostró visiblemente satisfecho este miércoles por la tarde tras el final de la cumbre del G7 en Évian-les-Bains. Hasta se atrevió a recordar su expresión ‘for sure’ (por supuesto), que se viralizó durante su discurso en enero en el Foro de Davos cuando plantó cara a un envalentonado presidente estadounidense, Donald Trump, que amenazaba con anexionar Groenlandia.
Cinco meses después, se ha respirado un ambiente distinto en los Alpes franceses. La cumbre entre los líderes de Francia, Alemania, Italia, Japón, Canadá, Estados Unidos y el Reino Unido ha representado un momento relevante en la recta final del más que accidentado segundo mandato de Macron. Esta 52ª edición del G7, según el dirigente galo, ha sido “objetivamente un éxito”. Y cuenta con algunos argumentos para justificar esa afirmación. El principal de ellos fue uno de inesperado: la actitud más relajada y complaciente de Trump, que concluyó sus tres días en Francia cenando con su homólogo galo en el Palacio de Versalles.
Tras el acuerdo de paz alcanzado el pasado domingo entre Irán y Estados Unidos, el inquilino de la Casa Blanca se ha mostrado en la localidad balnearia gala menos intempestivo que en otras reuniones con el mismo formato. Macron lo aprovechó para destacar “las negociaciones de calidad y una verdadera cooperación” durante la cumbre. Tuvo lugar después de unos últimos meses marcados por fuertes tensiones en las relaciones transatlánticas a causa de la guerra en Oriente Medio y las veleidades de la Administración trumpiana sobre Groenlandia.
“El momento Évian”
Según el dirigente galo, esta aparente sintonía entre los europeos y el estadounidense refleja un mayor entendimiento respecto a su posición sobre Ucrania. “Ha sido la primera vez en que ha habido tal convergencia en un G7” respecto a la guerra entre Kiev y Moscú, subrayó durante su comparecencia en el lujoso Hotel Royal. “Podemos hablar de un momento Évian”, destacó Macron. El presidente francés cree que se ha producido un punto de inflexión en la posición de la Administración Trump respecto al enquistado conflicto, que dura desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022.
Pese al optimismo del jefe del Estado galo, los hechos invitan a cierta prudencia antes de constatar un cambio significativo en la posición de Trump sobre Ucrania. La principal novedad ha sido el interés recuperado del norteamericano por la guerra en el este de Europa, después de que su atención estuviera focalizada en los últimos tres meses y medio en Oriente Medio. “Alguna cosa pasará”, declaró este miércoles el presidente estadounidense durante su rueda de prensa final en el G7, en la que explicó que había hablado por teléfono con el jefe del Kremlin, Vladímir Putin. “Todos están dispuestos a hacer alguna cosa, pero no saben cómo hacerlo”, afirmó, sin desvelar tampoco cuáles son sus cartas.
Uno de los frutos de esta cumbre de Évian ha sido una breve declaración conjunta sobre Ucrania, publicada durante la madrugada del martes al miércoles. Los mandatarios de las potencias piden en ella “aumentar la aportación militar a Kiev” y, en concreto, “reforzar sus capacidades de defensa aérea, los sistemas de misiles interceptores y los de larga distancia”. Además, se pusieron de acuerdo para “incrementar la ayuda” económica para el sector energético del país invadido en aras de que se prepare a un próximo invierno difícil.
El aspecto más relevante de ese texto, según Macron, es su mención a “un apoyo inquebrantable a Ucrania cuando defiende su libertad y soberanía”. El dirigente galo considera que la firma de Trump en ese texto muestra que ha renunciado a presionar a Zelenski, como ya hizo en un pasado reciente, para que haga concesiones territoriales en el Donbás con el fin de lograr un acuerdo de paz. Las próximas semanas confirmarán si su diagnóstico resulta lúcido. También determinarán la voluntad de Trump a la hora de involucrarse en la búsqueda de una solución negociada. O bien se conforma con dejarlo en manos de europeos, ucranianos y rusos teniendo en cuenta que el martes recordó “no nos afecta”.
Acuerdo contra las imágenes pedófilas en internet
Además de la guerra de Ucrania, los siete acordaron una serie de declaraciones temáticas; por ejemplo, sobre el cáncer, el ébola, el aprovisionamiento de tierras raras o sobre el control de las redes sociales y su impacto en niños y adolescentes. Aunque se había especulado con esa posibilidad, el G7 no pactó finalmente una declaración común que defendiera una prohibición de las redes sociales para los menores de 16 años. En ese sentido, el texto resultó menos ambicioso y se conforma con recordar su determinación en la lucha contra las imágenes pornográficas de menores en internet, incluidas las creadas a través de Inteligencia Artificial. Además, se comprometieron a luchar contra la propaganda digital de grupos terroristas y de narcotraficantes.

